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Tráfico

La DGT da luz verde a los conos conectados para reforzar la seguridad en carretera

Estos dispositivos cuentan con GPS, conectividad y envían alertas de forma automática sobre las incidencias en la carretera.

Imagen de un cono de tráfico Europa Press

Ha transcurrido más de un año desde que los triángulos de preseñalización de peligro pasaran a la historia en las autovías y autopistas, dando la bienvenida a la baliza V-16 conectada. Ese dispositivo luminoso se coloca en el techo del vehículo sin necesidad de bajarse y envía la ubicación a la plataforma DGT 3.0 para alertar al resto de conductores.

Ahora, la DGT ha comenzado a homologar conos conectados para señalizar obras, siniestros y cortes de carril en tiempo real. Este paso amplía la lógica de la baliza V-16 a la gestión de incidencias en carretera y refuerza la digitalización de la red viaria en España.

La empresa española Netun Solutions ha obtenido la certificación oficial de esta tecnología, que se integrará en DGT 3.0 y permitirá comunicar automáticamente incidencias a paneles de información variable y a vehículos conectados. Los dispositivos cuentan con GPS, tarjeta SIM de datos y una autonomía superior a 10 días.

Esta nueva homologación se sitúa en el marco de una conducción conectada y preventiva que ya no se limita a los turismos particulares, sino que se extiende a la señalización temporal de la carretera y a la protección de los operarios de conservación.

Más anticipación

Hasta el momento, este tipo de incidencias se notificaban de forma manual a las autoridades y el problema residía en que muchos conductores desconocían que había un obstáculo hasta encontrárselo en la vía. Con los nuevos conos inteligentes, la comunicación será automática.

Precisamente, esa conectividad permite que los conductores reciban más avisos con más margen de reacción. El objetivo es anticipar la presencia de trabajadores y obstáculos para adaptar la conducción de forma segura antes de llegar al punto de incidencia.

Los conos homologados son compatibles con los modelos tradicionales de regulación del tráfico. Además de balizar la zona, transmiten continuamente su estado operativo y pueden informar si uno de ellos se ha caído o ha sido desplazado.

Mediante la plataforma Incidence, los centros de control podrán supervisar todos los despliegues activos sobre un mapa en tiempo real. Esa supervisión se integrará en el ecosistema DGT 3.0, igual que ya ocurre con la baliza V-16.

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