Intento de homicidio
Detenido en Vigo por intentar quemar vivo a un hombre sin hogar que dormía en la calle
El agresor prendió fuego a un colchón que la víctima usaba como parapeto contra el frío. Por suerte, las llamas no llegaron a causarle daños graves.
Fue un taxista el que evitó la tragedia. De no ser por su intervención, podríamos estar hablando de otra cosa. La víctima, de nacionalidad extranjera, dormía en un pequeño hueco junto a una salida de emergencia de un edificio. Para protegerse de las bajas temperaturas durante la noche, utilizaba un colchón para dormir y colocaba otro a modo de parapeto en la entrada. Según los testigos, el agresor se acercó al lugar, le prendió fuego al colchón protector y abandonó la zona a pie.
Los agentes de la Policía Local de Vigo detuvieron a este hombre de 53 años y nacionalidad española como presunto autor de un delito de tentativa de homicidio. Los hechos ocurrieron en la mañana del pasado domingo en la avenida de Beiramar, en Vigo.
La situación no fue a más gracias a la rápida intervención de un taxista que transitaba por la zona y no dudó en ayudar al agredido antes de que las llamas pudieran causarle daños personales. Dada la situación, la víctima no pudo aportar datos concretos sobre el atacante, pues no tenía ninguna información que pudiese ayudar a su identificación. Pero el lugar en el que se produjeron los hechos jugó a su favor: los agentes del 092 revisaron las cámaras de seguridad del puerto y así lograron reconstruir la huida e identificar al sospechoso.
Apenas unos minutos después, la policía localizó al hombre a escasos 300 metros del lugar del suceso, mientras se tomaba algo tranquilamente en la terraza de un bar. En el momento de su arresto, lejos de negarlo o arrepentirse, el detenido justificó sus actos expresando su rechazo hacia la víctima por su origen extranjero. Tras su identificación y detención, fue trasladado a las dependencias policiales a la espera de pasar a disposición judicial.
Primera condena por aporofobia en Vigo
Curiosamente, estos hechos tienen lugar apenas un par de meses después de la primera condena por aporofobia en Vigo. La aporofobia se define como el miedo, la aversión, el desprecio y el rechazo hacia las personas pobres o desfavorecidas.
Con esta base, la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra condenó a varias personas tras el ataque a un hombre sin hogar en marzo de 2025. Los dos agresores condenados —junto a otros menores de edad—, que humillaron, escupieron, grabaron y golpearon a la víctima mientras dormía en O Calvario, aceptaron seis meses de prisión y una indemnización de 1.300 euros.
Sin embargo, no ingresarán en la cárcel. La suspensión de la pena quedó condicionada al pago de la indemnización, la realización de un curso de igualdad y no discriminación y la ausencia de nuevos delitos en dos años.
La víctima, un hombre de 38 años con epilepsia y graves secuelas psicológicas, expresó en su momento su profunda indignación ante el fallo al considerarlo insuficiente y lamentó la impunidad de sus agresores. Los menores que participaron en estos hechos terribles también fueron juzgados, pero en un proceso paralelo dada su edad.
El hombre, que llegó a contar en una entrevista también en prensa local que tiene un hijo de 15 años y que esperaba que nunca se comportase así, también dijo que hubiera preferido que fuesen encarcelados antes que el dinero.