EL JEFE ESTÁ ENCARCELADO EN TURQUÍA

Desmantelada en Madrid una banda de ladrones que recibía órdenes desde una cárcel

Un delincuente georgiano dirigía desde una cárcel turca una banda especializada en robos de viviendas, integrada fundamentalmente por ciudadanos de Georgia, que entraban en varios pisos de Madrid en un solo día, y a la que por ahora se les imputan 40 robos.

Un total de 18 miembros del grupo, todos ellos con antecedentes tanto en España como en otros países, han ingresado en prisión. Empezaron a funcionar en la capital a principios de año y llevaban a cabo una actividad "frenética", con unos 14 robos a la semana, en diferentes barrios.

La delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, el jefe superior de Policía de Madrid, Alfonso José Fernández, y el jefe de la Brigada de Policía Judicial provincial, José Luis Conde, han informado de la desarticulación de dos cédulas de la banda Kanonieri Kurdi, junto a otras cinco personas que receptaban lo robado.

Su objetivo era conseguir dinero y objetos de valor de forma rápida y segura, aunque no fuese en mucha cantidad, para gastarlo en la heroína que consumían y en la denominada "caja común" de la banda, en la que tenían que ingresar un determinado valor.

"Malvivían" en habitaciones alquiladas y su vida se resumía en "drogarse y robar", según los investigadores. Funcionaban de forma muy organizada y jerarquizada, con expertos en la técnica del "ganzuado" que eran conocidos como "manos de oro" o "mecánicos" por su facilidad para abrir las puertas.

Un veterano ladrón de unos 50 años, Koba, dirigía la banda desde una cárcel de Turquía en la que lleva interno ocho años por robos. Los primeros años estuvo sin teléfono, pero luego se le permitió y comenzó a liderar a los Kanonieri Kurdi.

Tenía rango de "ladrón de ley", denominación georgiana para los ladrones expertos y veteranos que, además de liderar una banda, dirimen los problemas internos como si de un juez se tratara, han explicado los investigadores.

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