Accidenta Adamuz
La investigación se centra en una rotura de más de 30 centímetros en la vía, aunque aún es pronto para determinar si esto causó el accidente o fue consecuencia del mismo. Analizan también el rodamiento de los trenes que pasaron antes por allí y si el Iryo pudo arrastrar una pieza que chocara con la vía. Mientras tanto, el número de fallecidos asciende a 41.
Todo ocurrió en 20 segundos. Ese es el breve lapso de tiempo que transcurrió desde que descarriló el Iryo invadiendo la vía contraria hasta que el Alvia se lo llevó por delante. Un tiempo insuficiente para que este segundo convoy pudiera frenar hasta detenerse y evitar la colisión, pues para ello, según los expertos, habría necesitado unos dos kilómetros, teniendo en cuenta que circulaba a unos 200 kilómetros por hora.
La cifra de fallecidos en el fatal accidente ha ascendido a 41 tras hallar un nuevo cadáver bajo los escombros del tren Iryo, en el que ya no se esperaba encontrar más cuerpos sin vida. También hay tres cadáveres bajo los bajones del Alvia que cayeron por el terraplén de cuatro metros. Estos ya están contados entre los 41 fallecidos, pero se teme que pueda haber alguno más.
Para ello, las grúas de maquinaria pesada han estado trabajado toda la noche para, después de despejar la zona, poder elevar los vagones del Alvia que cayeron por el talud tras el impacto y concretar la cifra de víctimas mortales.
Se centra en el desprendimiento de un tramo de vía en el lugar del accidente. Pudo fallar la soldadura del raíl, provocando el accidente, pero también pudo arrancarse debido a un impacto en el accidente, por lo que de ser así no sería causa sino consecuencia del siniestro. Aunque sin dar nada por hecho aún, los expertos parecen inclinarse más hacia lo segundo.
Uno de los motivos que aportan los expertos es que sería extraño que, de estar rota anteriormente la vía, descarrilara el vagón 6 pero el resto de los vagones anteriores pasaran sin problemas.
Otra hipótesis, en este caso publicada en exclusiva por Reuters, habla de la detección de desgaste en la placa de unión, entre las secciones del riel. En este caso, según la fuente no identificada por Reuters, el fallo llevaría algún tiempo y no habría sido ocasionado en el momento del accidente.
En esta hipótesis, el defecto se habría ido agravando con el paso de los trenes por esa vía y habría descarrilado el vagón 8, arrastrando consigo a los vagones 7 y 6.
También existe la teoría de que el bogie del tren Iryo llevase suelta alguna pieza que terminó enganchándose en la aguja de la vía provocando el descarrilamiento. A consecuencia de este fuerte impacto se habría arrancado parte del tramo de la vía anteriormente mencionado.
Por ahora es pronto para determinar con seguridad qué es lo que ocurrió. Solo son hipótesis que intentan cada vez acercarse más a las causas del fatal accidente una vez descartado el error humano y el exceso de velocidad del tren descarrilado.