Málaga

Denuncian a la dueña de un bar de Málaga por una fiesta ilegal retransmitida en Instagram

La Policía Local denuncia a la propietaria de un bar de Málaga al descubrir, a través de Instagram, que estaba celebrando una fiesta ilegal en la que se incumplían las medidas sanitarias para frenar la expansión del coronavirus.

La Policía Local de Málaga denunció a la propietaria de un bar de copas tras descubrir, a través de una publicación en Instagram, que estaba celebrando una fiesta ilegal que incumplía con las medidas sanitarias recogidas por el Gobierno y la Junta de Andalucía para frenar la expansión del coronavirus.

Ocurrió el pasado 2 de noviembre, cuando una "ciberpatrulla" de la Policía Local analizó unos vídeos publicados en la red social Instagram, por los que detectó la celebración de una fiesta ilegal en la que además aparecían alrededor de 50 personas bailando sin respetar la distancia de seguridad, tanto en las pistas de baile como en el espacio destinado a mesas y sillas.

Los vídeos, subidos al apartado 'stories' de Instagram, fueron publicados por una de las personas que se encontraban en esa fiesta, aunque dicha publicación se borró automáticamente 24 horas después. Sin embargo, ya era demasiado tarde para los asistentes y la dueña del local.

A partir del análisis de esos vídeos, los agentes comprobaron que se publicaron sobre las 21:00 horas del pasado 1 de noviembre, y que además había un abundante número de personas que bailaban cuerpo a cuerpo sin mascarilla y sobrepasando los límites de la distancia de seguridad, ya fuera sentados en las sillas o en la pista de baile.

Los policías identificaron la cuenta de Instagram y concretaron el lugar donde se estaban desarollando los hechos, un bar de copas con música ubicado en Málaga capital, que además había publicitado la fiesta bautizada como 'Prediciembre'.

La propietaria se enfrenta a multas de hasta 60.000 euros

Una vez intervinieron la celebración ilegal, la propietaria fue citada en las dependencias de la Policía Local de Málaga denunciada por cometer dos infracciones graves. La primera, permitir la aglomeración de más de 15 personas; y la segunda, por incumplir la expresa prohibición de celebrar estos actos, a día de hoy ilegales a causa del coronavirus. La suma de ambos suponen una sanción que oscila entre los 3.000 y los 60.000 euros.

La dueña del local, en caso de recaer en este tipo de infracciones, fue avisada por los agentes de que podría incurrir en una infracción mucho más grave, llegando incluso a ser penada por desobediencia.

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