SE ESCANEO A QUIEN CREE EN LA NAVIDAD Y A QUIEN NO
Neurólogos de la universidad de Copenhague dicen que el espíritu navideño existe y reside en una zona concreta del cerebro. Transmite sensaciones positivas y activa regiones del cerebro concretas cuando se visualizan imágenes de árboles de Navidad o se escuchan villancicos.
Investigadores de la Universidad de Copenhague utilizaron a diez voluntarios que celebraban la Navidad y a otros diez que no. Les hicieron un escáner mientras les enseñaban por bloques imágenes navideñas y otras cotidianas.
El cotejo de los mapas neuronales resultantes fue claro: al grupo de los indiferentes con la Navidad no se le activaron cinco áreas cerebrales concretas, pero a los defensores de los villancicos y los Reyes Magos, sí. Esa activación que se produce se podría relacionar más con nuestra tendencia a lo trascendental.
Los alumnos de una escuela infantil realizan actividades con los residentes de un centro de mayores con el objetivo de combatir la soledad y aportar beneficios emocionales, cognitivos y físicos tanto a los niños como a los mayores.
La madre y esposa de los fallecidos, una docente de 55 años, ha sido quien ha encontrado los cadáveres al llegar a su casa de trabajar. Tras el hallazgo, ha tenido que ser evacuada en una ambulancia debido a una crisis de ansiedad.