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Incendios forestales

Cien militares y 10 drones trabajan sin descanso en los montes gallegos para prevenir los incendios forestales

La Operación Centinela Gallego vela para evitar los fuegos en las semanas más complicadas del año a causa de la climatología, este año con un importante apoyo desde el cielo.

El Ministerio de Defensa y la Xunta de Galicia acaban de activar un año más, y ya van 20, la denominada Operación Centinela Gallego. Desde esta misma semana, y hasta finales del mes de septiembre, 35 patrullas militares vigilarán los montes de nuestra comunidad autónoma, coincidiendo con el periodo de mayor riesgo de incendios forestales.

Su presencia tiene, por un lado, la función de disuadir a los posibles pirómanos y, por otro, la de alertar a los servicios de extinción ante cualquier conato de incendio.

Así nos lo explica el capitán Calixto Espigó, jefe de área de la patrulla Halcón en la Operación Centinela Gallego 2026: "Es una operación que llevamos a cabo el Ejército de Tierra e Infantería de Marina con la finalidad de disuadir, prevenir y alertar de manera temprana de los incendios forestales. Somos más de 100 personas desplegadas en toda Galicia. Este año nuestra activación se ha adelantado cinco días porque confluían el eclipse y la semana 33 del año, que suele ser la más conflictiva".

¿ Y cómo se organizan esos 100 militares?. Tal y como explica Espigó, "alternamos patrullas de vigilancia, distribuidas por distintos observatorios, con patrullas de presencia, en las que nos centramos más que en que nos vean. Vamos a los pueblos principales, rondamos las principales vías de comunicación… con la finalidad de ser vistos y ponérselo un poco más difícil a las personas que quieran atentar contra la naturaleza".

Drones de última generación: su nuevo aliado

Este año el operativo cuenta con una importante novedad: la incorporación de una decena de drones de última generación, que aumentan la capacidad de reconocimiento aéreo en tiempo real, tanto de día como de noche, facilitando enormemente las labores de vigilancia y extinción de incendios.

Sobre su funcionamiento nos habla el cabo primero Vázquez, uno de los especialistas en el manejo de los drones en la patrulla Halcón: "La incorporación de estos nuevos drones nos facilita los trabajos más complejos. Hacemos vuelos programados con la misión de disuadir, pero su función más importante llega cuando detectamos un conato de incendio. Estos aparatos nos permiten llegar pronto a las zonas donde nuestras patrullas detectan un foco de incendio, revisar de manera inmediata y enviar las coordenadas exactas a los servicios anti incendios para que puedan llegar lo antes posible al punto exacto”.

Su velocidad, precisión y nitidez son asombrosas: "Teniendo en cuenta lo complicada que es la orografía del terreno, estos drones son capaces de ir de una montaña a otra en tan solo dos minutos, cuando en coche nos llevaría unos 40. Puede pilotarse a 10 kilómetros de distancia, proporcionando imágenes nítidas hasta a 2 kilómetros, incluso en visión nocturna, gracias a las cámaras térmicas", explica.

Gracias a la Operación Centinella Gallego nuestros montes están llenos de "ojos" que se lo ponen cada vez más difícil a los posibles incendiarios, y que ayudan a los servicios de extinción a saber dónde hay que apagar llamas con precisión y prontitud.

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