QUIERE EVITAR LA SATURACIÓN DE LOS TRIBUNALES

Carmena propone que los vecinos resuelvan con los policías los problemas de su barrio sin recurrir a la justicia

El equipo de Manuela Carmena en el Ayuntamiento de Madrid estudia la implicación de los madrileños en la resolución de conflictos vecinales junto con la Policía Municipal con el objetivo de evitar llegar a los tribunales en problemas de convivencia cotidianos como el exceso de ruido en un bar o la suciedad en sus calles. El proyecto se encuentra en práctica en Lavapiés.

Un planteamiento que figura en el denominado "Programa de gobernanza comunitaria" en el que trabaja el Consistorio madrileño y que actualmente está en una primera fase participativa en el barrio de Lavapiés sin ningún órgano o figura cerrada. No obstante, el proyecto contempla la puesta en marcha de una "Mesa de Convivencia y Seguridad" en la que vecinos y agentes municipales podrán exponer sus problemas de convivencia y proponer soluciones.

Así, se trata de resolver los conflictos antes de que se judicialicen con el objetivo de "adelantar en el tiempo una buena convivencia", sin que ello suponga crear un sistema "paralelo" ni ajeno al judicial ni que éste sustituya a la Policía, como tampoco que los agentes estén a las órdenes de los ciudadanos, dejan claro los promotores de la iniciativa. El documento de trabajo pone como ejemplo el caso de un local que genera ruido por la noche a una comunidad de vecinos, para el que el Ayuntamiento propone que primero las partes afectadas - vecinos y dueño del bar- intenten buscar una solución conjunta con los agentes municipales del barrio.

El Ayuntamiento de Madrid aclara que en cualquier caso la iniciativa se plantea en Lavapiés para comprobar su efectividad antes de extenderlo a otros barrios, al tiempo que defiende que este modelo funciona con éxito en otras ciudades europeas como Londres o Berlín o, incluso en países como EEUU o Australia.

De ellos, el consistorio "copia" la posible creación de figuras en los barrios como los "jurados vecinales" o "comunitarios" alternativos a la justicia ordinaria pero nunca sustitutos de ésta. Se trata, expone el documento, de que "el infractor tenga la oportunidad de encontrarse con el entorno social donde cometió la infracción, reconocer su culpa y acordar conjuntamente vías para restaurar el daño hecho".

Otras iniciativas internacionales en las que se fija el Ayuntamiento son los denominados "gestores de barrio" que funcionan, por ejemplo, en Holanda, y que consisten en que cada zona cuenta con una persona que conoce a fondo el barrio y que es capaz de "ordenar y canalizar" todos los problemas que puedan surgir.

El proyecto de gobernanza comunitaria se da conocer tres meses después de que el equipo de gobierno de Ahora Madrid presentase el Plan Director de la Policía Municipal, en el que se defiende un Cuerpo volcado en la comunidad, próximo, orientado a la resolución de problemas, preventivo, democrático y con transparencia interna. En junio se estrenó en Lavapiés y Embajadores la nueva "policía comunitaria", con ocho agentes patrullando a pie y en bici como avanzadilla de un proyecto que, de tener éxito, se extenderá al resto de la ciudad.

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