APODAR LAS CALLES
Las hay en prácticamente todas las ciudades: calles con nombres de difícil o imposible pronunciación y que no todos saben escribir correctamente. Y eso suele plantear problemas, por ejemplo, a la hora de recibir la correspondencia. En algunas localidades los vecinos piden que se cambien por nombres más sencillos.
Paseamos por el barrio de Chamberí, en Madrid, y llegamos a la calle Hartzenbusch. Preguntamos a los transeúntes. Casi nadie sabe escribirlo, pero todos la conocen.
Conserjes y carteros están ya acostumbrados a que los nombres en la correspondencia no estén bien escritos en calles como por ejemplo ésta de Valencia: D’aben Al Abbar.
Descubrimos una plaza en Zaragoza que también tiene un nombre complicado. Tanto, que los vecinos o se la inventan o la rebautizan. Vivir en lugares así de complicados lleva consigo el tener siempre a mano el DNI, para consultar.
Aprenden a vivir en lugares así, y llevan siempre a mano el DNI. En definitiva: nombres complicados, y vecinos expertos en deletrear.
El arma fue localizada junto a una motocicleta calcinada en un pinar cercano a un camping.
Cae una organización asentada en Menorca con casi tres kilos de droga y más de 237.000 euros
La operación, denominada 'Thor', se ha saldado con cuatro detenidos y el desmantelamiento de dos puntos de distribución de estupefacientes.