NO HAN COMUNICADO EL RESULTADO DE LAS AUTOPSIAS

Concluye la autopsia de los espeleólogos españoles, que serán repatriados este jueves

Los cadáveres de los dos alpinistas españoles muertos en un cañón del Atlas marroquí están ya camino del aeropuerto de Casablanca, después de que hoy concluyera en Marrakech la autopsia ordenada por las autoridades marroquíes. Mañana serán repatriados a España.

Los cadáveres saldrán mañana desde Casablanca en un vuelo regular de Iberia, según explicó el cónsul español en esa ciudad marroquí, Eduardo de Laiglesia, presente en la morgue municipal de Marrakech. Los cuerpos están ya de camino al aeropuerto de Casablanca, tras concluir hoy su autopsia.

Las autopsias comenzaron a las 10.00 de la mañana hora local y terminaron cuatro horas después, sin que se haya filtrado nada sobre sus resultados. De hecho, no se conocerán hasta dentro de tres días, después de que se entreguen oficialmente al Juez de Enlace español en Rabat, quien a su vez las pondrá a disposición de las familias.

Al terminar las pruebas forenses, los féretros con los cadáveres de Gustavo Virués y José Antonio Martínez, ambos de 41 años, fueron introducidos en una furgoneta negra que tomó rumbo al Aeropuerto de Casablanca escoltada por varias motos de la Policía marroquí.

Varios familiares de Virués y Martínez, que han pasado la noche en un hotel cercano a la morgue, se dirigirán también a Casablanca para acompañar a sus seres queridos en el vuelo de mañana, añadió el cónsul. Las familias habían pedido que los cadáveres viajen a Málaga en lugar de a Madrid, pero parece que este deseo no podrá cumplirse, dado que con la capital española hay mucha mayor cantidad de vuelos y será más fácil encontrar el modo de introducir los ataúdes.

También las familias habían pedido que la repatriación se realizara ayer mismo, en el mismo avión en el que regresó el único superviviente del accidente en el cañón de Wandrass, Juan Bolívar, pero Marruecos exigió que se realizara una autopsia a los fallecidos en cumplimiento de su legislación.

La principal razón es que se trató de una muerte violenta (aunque fuera por accidente), pero también está el hecho de que Marruecos quiera delimitar con claridad el momento de los fallecimientos, las causas probables y otras circunstancias que los rodeasen.

Hasta Marruecos han llegado las numerosas críticas expresadas desde España por la tardanza con que Rabat admitió la entrada de rescatistas españoles que ayudasen a sacar del fondo del cañón a los montañeros, en particular las que el ministro de Asuntos Exteriores [[LINK:INTERNO|||20150407-NEW-00107-false|||José Manuel García-Margallo llamó "disfunciones"]].

Medios electrónicos, como Le360.ma y yabiladi.com, han hablado incluso de una "campaña antimarroquí" en la prensa española, tanto por las repetidas alusiones a la falta de medios de rescate de la policía de Marruecos como por la supuesta poca voluntad del gobierno de Rabat de facilitar las tareas de rescate.

Ningún ministro ni alto responsable marroquí ha salido al paso de las críticas emitidas desde España, y de hecho el máximo responsable que de algún modo ha tratado de defender la actuación de su gobierno ha sido Zubir Bouhout, delegado del Consejo Regional de Turismo de la provincia de Uarzazate, donde se encuentra el cañón de Wandrass, lugar de accidente.

Bouhout recordó hoy varios detalles que en su opinión constituyeron errores de los tres alpinistas, como no haber contratado a un guía de montaña ni haber pasado por una agencia de viajes, dos cosas que según él habrían ayudado a localizar a los accidentados con mayor celeridad.

 

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