el fiscal lo calificó como uno de los asesinatos más salvajes que había conocido
El hombre ha sido condenado a prisión permanente revisable por violar, degollar y asesinar a su ex compañera sentimental, de 33 años, en Almería en 2017.
Francisco Salvador García es el autor del asesinato y violación de su ex pareja en Huércal de Almería (Almería) en enero de 2017. Así lo reconoce la sentencia que destaca el prolongado sufrimiento que infringió a la víctima, Toñi, una mujer de 33 años.
Señala que entre las 06.35 y las 07.15 horas de ese día el acusado entró en el domicilio de la víctima mientras ésta dormía se abalanzó sobre ella y la violó. Para ello, utilizó un cuchillo de borde aserrado con el que le dio más de cien golpes en distintas zonas del cuerpo, como en los brazos, antebrazos y en la cabeza, e incluso llegó a mutilarle la lengua.
Le realizó varios cortes en el cuello, uno de ellos muy profundo y, una vez fallecida,Por estos hechos, ha sido condenado a 15 años de prisión por un delito de agresión sexual, por el que se le impone además la medida de libertad vigilada durante diez años. Asimismo, ha sido condenado a prisión permanente revisable por un delito de asesinato en el que concurre la agravante de parentesco y a indemnizar con 150.000 euros a cada uno de los padres de la víctima, y con 80.000 euros a cada uno de sus tres hermanos.
Francisco tenía otras cuatro órdenes de alejamiento en vigor de cuatro parejas anteriores por malos tratos y ocho condenas, la mayoría ligadas a la violencia de género.
La prisión permanente se ha aplicado en cuatro procedimientos más, todos ellos relacionados con asesinatos a menores. Los condenados son David Oubel, "el parricida de Moraña" (Pontevedra), por asesinar a sus dos hijas; un hombre que tiró por la ventana a una bebé de 17 meses en Vitoria; otro que mató en Oza-Cesuras (A Coruña) a su hijo de 11 años; y el cuarto es Patrick Nogueira por asesinar a sus tíos y sus primos en Pioz (Guadalajara).
La prisión permanente revisable fue incluida en el Código Penal en 2015 solo con apoyo del PP, y la oposición parlamentaria la llevó al Tribunal Constitucional, que sigue sin pronunciarse.
Tanto populares como Ciudadanos defienden esta pena y proponen ampliar su aplicación a nuevos tipos delictivos