Alerta alimentaria
Alerta alimentaria por la presencia de salmonela en chips de manzana para niños
La empresa ha informado de la retirada del producto y de la posibilidad de que los consumidores procedan a su devolución y reembolso.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) han detectado la presencia de salmonela en chips de manzana de la marca Rossmann, fabricadas en Alemania, dirigidas a las familias con niños.
La cadena minorista Rossmann, con sede en la Comunidad Valenciana, fue la que alertó de la presencia de salmonela en un lote que lleva con fecha de caducidad 24 de febrero de 2027 llegando a comercializarse en España bajo el nombre de la marca 'Genuss Plus Kids Bio Chips de Manzana 35 gramos'.
La AESAN fue informada por las autoridades alemanas a través de la Red de Alerta Alimentaria Europea (RASFF), que ha recomendado a las personas que tengan en sus casas los productos incluidos en esta alerta que se abstengan de consumirlos. Se recomienda acudir al centro de salud más cercano en el caso de haber consumido alguno de los lotes afectados y presentar alguna sintomatología compatible con la salmonelosis como diarrea o vómitos acompañados de fiebre y dolor de cabeza.
Esta alerta es el resultado del autocontrol de la cadena minorista, que ha comunicado la incidencia a las autoridades competentes, en cumplimiento de la legislación y a fin de no poner a disposición de la población alimentos no seguros. En un aviso, la empresa ha informado de la retirada del producto y de la posibilidad de que los consumidores procedan a su devolución y reembolso.
Así funcionan las alertas de la AESAN
Las alertas alimentarias en España se activan cuando existe un riesgo para la salud relacionado con alimentos o productos en contacto con ellos. La AESAN recibe avisos a través de la Red de Alerta Alimentaria Europea, que conecta a los Estados miembros, y los canaliza en el ámbito nacional mediante el SCIRI.
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Este sistema permite una comunicación rápida entre administraciones para localizar los productos afectados, retirarlos del mercado y ofrecer recomendaciones a la población. Muchas de estas alertas se originan en los controles internos de las propias empresas, obligadas por ley a informar a las autoridades cuando detectan posibles riesgos para la seguridad alimentaria.