Barcelona
Los padres del niño agredido y un amigo de la familia deciden enfrentarse al agresor. Es este quien acaba golpeando al adolescente que era el presunto autor de la paliza.
Todo ocurrió el pasado miércoles 8 de abril, en una calle cercana a la estación de Renfe de Sant Vicenç de Castellet, en Barcelona.
A plena luz del día, un grupo de 6 menores se dirigen a un adolescente de unos 14 o 15 años y uno de ellos empieza a golpearlo, primero a puñetazos y después a patadas. Otro de los menores lo graba y después difunde las imágenes por redes sociales, que acaban siendo virales.
La víctima consigue levantarse del suelo contusionado, pero sin lesiones importantes. Una vez en casa, le cuenta a sus padres lo que le han hecho y ambos deciden ir a buscar al supuesto agresor. Van al día siguiente acompañados con un conocido suyo y encuentran al agresor en una zona cercana al pabellón.
Según nos cuentan algunos testigos, primero le piden que se arrodille y pida perdón pero al negarse, el amigo que va con el matrimonio le propina golpes que le dejan herido y acaba con puntos de sutura. El agresor pasa a ser el agredido.
Unos hechos que han levantado debate en este municipio de apenas 10.000 habitantes. “Pegan a mi hijo y me planto en casa de quien sea. No es necesario pegar a un niño más pequeño grabarlo y después colgarlo. Si no se hace nada, veo bien que vayan allí y defiendan a su hijo”, nos cuenta una vecina.
Sin embargo, también hay quienes consideran que es la policía quien tiene que hacerse cargo. “No lo veo bien, para eso hay una autoridad”, “no sé lo que va a pasar si seguimos así”.
Los Mossos d'Esquadra han detenido al hombre que golpeó al supuesto agresor del menor. Es el amigo de los padres, que tiene 22 años y está acusado de un delito de lesiones. La Policía también investiga a los padres, de 34 y 37, para saber la implicación en esta segunda agresión.
El ayuntamiento del municipio ha emitido un comunicado para defender la convivencia y rechazar de manera rotunda los últimos hechos violentos que han tenido lugar últimamente.
Es la tercera agresión entre menores en Cataluña en el poco más de un mes. Este nuevo caso, a pesar de la cercanía del municipio con el que tuvo lugar hace poco más de una semana en Sant Joan de Vilatorrrada, no tiene relación.
Pero sí hay un punto en común: en todos los casos los chicos que graban las agresiones las cuelgan y acaban circulando por redes sociales. Algo que indigna a muchos con los que nos cruzamos en Sant Vicenç de Castellet: "Colgar este video es destrozar también la vida del menor agredido”
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