Calor
Cómo bajar de forma eficiente la temperatura y no abrasarte las manos con el volante.
Sales de la oficina o vuelves de un largo día de playa y ahí está aparcado tu coche bajo un sol de justicia. Todo apunta a que el vehículo estará hirviendo y que se viene el tan odiado ‘efecto horno’. Te damos siete trucos para bajar la temperatura del interior de tu vehículo de forma eficiente. Solo con que apliques los consejos 2, 4 y 7 notarás una gran diferencia.
Primer truco: 'Método japonés'. Es una técnica que se ha vuelto viral en los últimos tiempos y consta de dos pasos. Primero, bajar la ventanilla del copiloto. A continuación hay que abrir y cerrar sin parar durante 30 segundos la puerta del conductor. De esta manera, se genera ventilación cruzada y en muy poco tiempo baja la temperatura sin arrancar el vehículo.
Una vez ya en el interior del vehículo, es habitual encender el aire acondicionado de golpe y al máximo. El segundo consejo va encaminado a la eficiencia. Para que realmente aproveches esa potencia y no gastes en exceso, lo recomendable es bajar también las ventanillas y circular unos metros de esta manera. Así, el aire recalentado comienza a salir al exterior.
Y un paso más con el que también ahorrarás. Si activas también el reciclaje de aire, se consigue que el climatizador enfríe al mismo tiempo el aire que ya está dentro.
El cuarto consejo es un gran desconocido para muchos conductores. Hay que dirigir los aireadores hacia el techo. El aire frío baja de forma natural y el habitáculo se enfriará de manera más uniforme y rápida.
Además de bajar la temperatura del vehículo en el momento en el que ya está hirviendo, también hay varios trucos para evitar que suba tanto la temperatura durante el estacionamiento.
Si el coche se va a quedar estacionado en un garaje o lugar interior es oportuno bajar un centímetro las ventanillas para que circule el aire. Y si el vehículo está estacionado al exterior es muy recomendable utilizar un parasol.
Los hay de muchos tipos. Los más frecuentes son de cartón o reflectantes. La mejor opción es utilizar uno reflectante.
Despejamos la duda de dónde colocar el parasol con el truco número siete. Es conveniente colocarlo en la luna de cristal delantera. Suele ser la luna más grande y la que protege el salpicadero, la superficie de plástico de mayor extensión expuesta al sol. A mayor superficie de plástico recalentada, mayor ‘efecto horno’.
Este consejo rebajará considerablemente la temperatura del habitáculo y además, evitarás abrasarte las manos al ponerlas sobre el volante.
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