SALUD
Los medicamentos contra el colesterol podrían proteger frente al glaucoma
Un estudio con más de 420.000 personas relaciona el uso de estatinas con un menor riesgo de desarrollar esta enfermedad ocular y de necesitar cirugía.
Menos diagnósticos de glaucoma
Las estatinas, uno de los medicamentos más utilizados para controlar el colesterol, podrían tener un efecto añadido hasta ahora poco conocido: proteger frente al glaucoma.
Es la conclusión de un estudio realizado a partir de una base de datos internacional con información de 165 millones de personas. Los investigadores compararon a más de 210.000 pacientes que tomaban estatinas con otro grupo de más de 210.000 personas que no las utilizaban.
El resultado: quienes tomaban estos fármacos presentaban un 15% menos de riesgo de desarrollar glaucoma de ángulo abierto.
A los cinco años, el 2,3% de los pacientes tratados con estatinas había recibido este diagnóstico, frente al 2,6% del grupo que no tomaba estos medicamentos.
También menos intervenciones
Los investigadores fueron un paso más allá y analizaron qué ocurría con quienes ya tenían glaucoma.
En este caso, el tratamiento con estatinas también se relacionó con una menor necesidad de intensificar el tratamiento. El riesgo de someterse a una cirugía convencional fue un 36% menor, mientras que la probabilidad de necesitar una cirugía mínimamente invasiva cayó un 55%.
También se observó un 60% menos de riesgo de necesitar un tratamiento con láser y un 12% menos de probabilidad de necesitar gotas adicionales para controlar la presión ocular.
Un posible efecto protector
El glaucoma provoca un daño permanente en el nervio óptico y es una de las principales causas de ceguera irreversible.
Las estatinas se utilizan para reducir el colesterol, pero algunos trabajos anteriores ya habían apuntado a un posible efecto protector sobre las células nerviosas. Este nuevo estudio añade evidencia en esa dirección.
Sin embargo, los propios investigadores advierten de que no se puede afirmar que las estatinas prevengan el glaucoma. Se trata de un estudio observacional y, por tanto, muestra una asociación, pero no demuestra una relación de causa y efecto.
Serán necesarios nuevos estudios, especialmente ensayos clínicos, para confirmar si estos fármacos pueden realmente prevenir o frenar la progresión de la enfermedad.