ÓPTIMAS CALIDADES SEMINALES

La ingesta de ácidos grasos Omega 3 permite recuperar la calidad del semen

Consumir ácidos grasos Omega 3 durante diez semanas ayuda a que los pacientes infértiles puedan alcanzar un nivel de vitalidad espermática "similar" a la de un donante de semen, los cuales tienen un nivel muy elevado de calidad seminal. En el trabajo de investigación han participado 90 varones que presentaban un historial clínico de fracasos en tratamientos de reproducción asistida.

La ingesta de ácidos grasos Omega 3 permite recuperar la calidad del semen, según una investigación realizada por la andróloga Carmen Anarte, profesional de la Unidad de Reproducción Asistida Quirón-Bilbao.

En concreto, el aporte de una suplementación exógena a base de aceite de microalgas, rico en DHA (ácido docosahexaenoico), y en dosis de 800 mg/día durante diez semanas, "permite" conseguir que pacientes infértiles alcancen niveles de morfología y vitalidad espermática "similares" a los de un donante de semen, a quienes se exige un nivel muy alto de calidad seminal.

El trabajo de investigación ha tenido una duración de cuatro años y en su elaboración han participado 90 varones, con un historial clínico previo de fracasos en tratamientos de reproducción asistida, y 30 donantes de semen, elegidos por sus óptimas calidades seminales.

Según ha explicado la doctora Anarte, las membranas de los espermatozoides contienen un "alto porcentaje" de ácidos grasos polinsaturados y una membrana espermática con menos DHA del deseado se vuelve "rígida y menos flexible, por lo que es más difícil que el espermatozoide fecunde el óvulo".

Según el estudio, este ácido graso es capaz de concentrarse en diferentes estructuras de nuestro organismo y la distribución permite prever que sus principales beneficios estén relacionados con el óptimo desarrollo y funcionamiento del cerebro, con la agudeza visual y también con el proceso de la concepción. Por ello, el DHA es necesario para el correcto desarrollo cerebral y ocular del feto.

Los principales productores de DHA son las microalgas que forman parte del fitoplancton de las aguas marinas. Este DHA se transfiere a través de la cadena trófica al pescado azul (atún, salmón, caballa). También se encuentra en algunos frutos secos, como las nueces, ciertas verduras y algunos aceites de semillas, como el lino.

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