PONLE FRENO
Lo llaman la ceguera silenciosa porque llega lentamente. Hay más de un millón de españoles con glaucoma y la mitad no lo sabe.
Lo llaman la ceguera silenciosa porque llega lentamente. Hay más de un millón de españoles con glaucoma y la mitad no lo sabe. Los oftalmólogos piden más revisiones porque los enfermos no son conscientes de su pérdida de visión hasta que ya es demasiado tarde.
Al volante y con glaucoma el campo de visión empeora de forma ostensible. Nubes oscuras pueblan la imagen y hay personas que conducen así. "No saben que tienen glaucoma y conducen pensando en que están bien. Muchas veces no son conscientes de la falta de visión", dice Julián García Feijoo, oftalmólogo.
Su agudeza visual puede ser buena, leer perfectamente y pasar el psicotécnico sin problemas. Adolfo es uno más de ese millón de españoles que tiene glaucoma. La mitad no lo sabe porque no hay síntomas. Es una enfermedad que daña el nervio óptico poco a poco. Por eso la llaman la ceguera silenciosa.
No tiene cura, pero sí hay tratamientos que reducen la presión ocular. La detección precoz es importante. La incidencia crece a medida que avanza la edad. Es la primera causa de ceguera irreversible.
Fundas, cintas blanqueadoras, anticaries, fórmulas caseras... Las redes se inundan de tratamientos que, según los expertos, pueden dañar las encías, el esmalte, y empeorar los diagnósticos bucodentales.
Un robot revolucionario opera con una sola incisión y permite recuperaciones muy rápidas
Es la primera cirugía pediátrica con el robot SHURUI que se realiza en Europa. El Hospital Vall d'Hebron ha realizado una operación a un niño de 12 años con este nuevo método menos invasivo.