Salud

EJERCICIO

Los expertos confirman que 20 minutos al día pueden ser suficientes para empezar a hacer deporte

El trabajo, los estudios, los hijos, las tareas domésticas y los planes dejan poco margen para la actividad física. Los entrenadores defienden que no es necesario disponer de una hora libre al día para comenzar a crear este hábito saludable.

Entre el trabajo, los estudios, las tareas de casa y los compromisos del día a día, encontrar un hueco para hacer deporte es para muchos prácticamente una odisea o una carrera contrarreloj. En la mayoría de ocasiones, cuando por fin aparece un momento libre, muchas personas prefieren utilizarlo en descansar. De esta forma, el ejercicio, una práctica importante tanto para la salud física y mental, acaba quedando relegado a un segundo, tercer o cuarto plano.

Precisamente, los entrevistados por este equipo de Antena 3 Noticias reconocen que la falta de tiempo es el principal motivo por el que no destinan ningún momento del día para hacer ejercicio. Otros, en cambio, admiten no hacer todo el que les gustaría: "No tengo tiempo ni ganas".

Los expertos creen que es aquí donde radica el error y aseguran que no es necesario encontrar una hora completa en la agenda. La alternativa puede estar en aprovechar pequeñas franjas horarias. 20 minutos pueden parecer insuficientes frente a un entrenamiento convencional, pero pueden ser un punto de partida para incorporar el ejercicio a nuestra rutina. La clave está en adaptar la actividad al tiempo disponible y sobre todo, conseguir que sea sostenible.

Con la vuelta a la rutina, recuperar la actividad física es uno de los propósitos de mucha gente pero muchos ciudadanos confiesan encontrarse con una serie de dificultades o trabas que les impiden llevarlo a cabo. Los profesionales aseguran que no siempre hace falta acudir a un gimnasio. Caminar es otra de las opciones más sencillas para volver a ponerse en movimiento con la posibilidad de poder adaptarlo casi a cualquier horario.

Ángel Velasco, entrenador y preparador físico, explica que todo depende del objetivo que nos planteemos o de lo que queramos conseguir. Para ello, nos hace una propuesta alternando diferentes tipos de trabajo. Ángel considera idóneo combinar jornadas. Por ejemplo, en una trabajando la resistencia y el ejercicio cardiovascular y en otra, la fuerza, poniendo el foco en grandes grupos musculares.

Un circuito completo en apenas 20 minutos

Ángel nos invita al gimnasio en el que trabaja y nos propone un circuito de 20 minutos que consiste en 3 series de 5 ejercicios con varias repeticiones.

La sesión puede comenzar con el SkiErg, movimiento que simula el esquí con una máquina que permite trabajar el cuerpo de forma general. El segundo ejercicio que nos plantea es el "bul slip" que centra la fuerza en la espalda. El circuito incorpora después ejercicios como la sentadilla búlgara, dirigida al tren inferior que implica esfuerzo en piernas y abdomen mientras se desplaza una carga. Las zancadas con kettlebell añaden trabajo de cuádriceps y glúteos, al tiempo que obligan a mantener activa la zona abdominal. Para terminar, pueden incorporarse ejercicios dinámicos como los "crunches" con pelota, antes de descansar y volver a repetir el circuito.

El objetivo de esta propuesta es que el ejercicio tenga hueco en la rutina, teniendo en cuenta siempre que la intensidad y los ejercicios deben adaptarse al nivel y a los objetivos de cada persona. La idea no es convertir 20 minutos en una fórmula universal ni sustituir cualquier otro tipo de entrenamiento, sino eliminar la barrera de pensar que si no se dispone de una hora, no merece la pena hacer ejercicio. Para quienes pasan buena parte del día encadenando obligaciones, una sesión corta puede resultar más fácil de mantener en el tiempo que una sesión larga que obliga a encontrar un hueco al parecer difícil de conseguir.

El fin puede ser tan sencillo como empezar a moverse y convertir unos minutos en una rutina sin tener que esperar a tener una hora libre. De este modo, se pretende conseguir que el deporte deje de ser una asignatura pendiente.