LA PROMISCUIDAD AUMENTA EL RIESGO
Tres de cada diez mujeres entre 18 y 25 años están infectadas por el virus de papiloma humano (VPH), según el primer estudio epidemiológico a gran escala realizado en España.
El virus del papiloma humano (VPH) provoca, entre otros, cáncer de cuello de útero y de vagina, aunque también puede afectar a los hombres. En este sentido, el doctor Bartolomé Beltrán ha querido tranquilizar a las posibles portadoras explicando que, aunque se tenga dicho virus, no siempre se va a desarrollar un cáncer.
"Las mujeres tienen una alta capacidad defensiva, el 80% de las mujeres que sean depositarias del virus van a limpiarlo de su organismo, y solo el 20% restante serán portadoras crónicamente". "De ese 20%, solo el 5% va a desarrollar un cáncer o precáncer", ha añadido.
En relación a la prevención del VPH, el doctor Beltrán insiste en que los factores que contribuyen a contraerlo son "la promiscuidad y el inicio precoz de las relaciones sexuales". Las mujeres que ahora tienen entre 56 y 65 años tuvieron su primera relación sexual a los 22,7 años de media, mientras que en la franja de los 18 a los 25 años lo hicieron a los 16,9 años. "De este último grupo prácticamente la mitad tiene más de dos parejas", ha puntualizado.
"El cuello del útero es por donde pasa el niño al nacer, las reglas, las infecciones vaginales, y ese trasiego da lugar a unas displasias y se altera. Antes se alteraba y había cáncer de cuello de útero, pero ahora es la segunda causa de cáncer en la mujer, después del de mama", informa Bartolomé Beltrán.
"El VPH puede ser también responsable de otros tipos de cáncer, como el de vulva, vagina y ano, y de otras patologías, como las verrugas genitales", indica Beltrán, por lo que también puede afectar a los hombres.
El primer caso corresponde a un menor extranjero que estaba de vacaciones en la isla. Salud Pública mantiene activo el rastreo y no descarta que aparezcan nuevos positivos.
Se transmiten de generación en generación sin dejar lugar a dudas, llegan cada verano para instalarse en la conciencia colectiva, aunque no siempre tienen fundamento.