Medicamento para la calvicie
Alerta por la falta de un medicamento para la hipertensión grave por el auge de su uso contra la calvicie
El aumento de la demanda de minoxidil para combatir la caída del cabello está dificultando el acceso a Loniten, un fármaco que necesitan pacientes con hipertensión arterial grave. La AEMPS prevé que los problemas de suministro se prolonguen hasta el 15 de diciembre.
El auge de los tratamientos contra la caída del cabello ha provocado problemas de suministro de un medicamento necesario para pacientes con hipertensión arterial grave. Se trata de Loniten, cuyo principio activo es el minoxidil, una sustancia que también se utiliza para tratar la alopecia y que ha ganado popularidad en los últimos meses, especialmente entre los hombres jóvenes.
La difusión de vídeos en redes sociales que destacan los posibles beneficios de este fármaco para frenar la caída del pelo ha contribuido al incremento de la demanda. Como consecuencia, numerosas farmacias están teniendo dificultades para conseguirlo.
Ante esta situación, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) se ha puesto en contacto con Pfizer, el laboratorio responsable de su comercialización. La compañía ha comenzado a realizar una distribución controlada de las unidades disponibles para gestionar el suministro. Según fuentes de la agencia, se espera que los problemas se prolonguen hasta el próximo 15 de diciembre.
Las dificultades para conseguir el medicamento aumentan un 455%
Los datos de la red digital de farmacias LUDA Partners reflejan el alcance del problema. Las notificaciones de falta de Loniten por cada mil registros pasaron de 5,8 en abril a 32,2 en septiembre. Esto supone un incremento del 455% en apenas cinco meses.
Además, las dificultades comienzan a extenderse a otros medicamentos que contienen minoxidil. Es el caso de Minogal, un fármaco oral autorizado en España a principios de este año. Durante la primera quincena de octubre, las incidencias por falta de suministro registradas para este medicamento triplicaron las de todo el mes de septiembre.
La AEMPS también incluye determinadas presentaciones genéricas de minoxidil en su listado de problemas de suministro, aunque señala que existen alternativas equivalentes en estos casos.
Un tratamiento para la hipertensión que también combate la alopecia
El minoxidil se desarrolló inicialmente como tratamiento para la hipertensión arterial. Su función es dilatar los vasos sanguíneos y reducir la resistencia al paso de la sangre. Durante su utilización, los especialistas observaron que también favorecía el crecimiento del pelo, lo que impulsó su uso posterior contra la alopecia.
Tradicionalmente, el minoxidil para la caída del cabello se ha comercializado en forma de loción o espuma para aplicar directamente sobre el cuero cabelludo. Sin embargo, la aparición de tratamientos orales ha favorecido su popularidad, en parte por la comodidad de tomar una pastilla frente a la aplicación tópica.
Pese a sus beneficios en determinados pacientes, el medicamento puede provocar efectos adversos, entre ellos taquicardia, retención de líquidos y crecimiento excesivo del vello corporal. Por ello, su utilización debe ajustarse a las indicaciones médicas.
Los farmacéuticos advierten de que la falta de disponibilidad de un medicamento puede llevar a algunos pacientes a retrasar o interrumpir su tratamiento, con el consiguiente riesgo para el control de enfermedades crónicas.
Ante las dificultades de suministro, los pacientes que no encuentren su medicación deben consultar con su médico o farmacéutico para valorar las alternativas disponibles, sin modificar ni suspender el tratamiento por su cuenta.