LA UE AÚN ESTUDIA EL RIESGO

La UE estudia el riesgo para la salud de las prótesis mamarias francesas

Alfonso Jiménez Palacios, secretario general de Sanidad en funciones ha intervenido en una audioconferencia, con autoridades sanitarias de otros países de la UE para coordinar las acciones que debían emprenderse tras el anuncio del Gobierno francés.

España, como el resto de países comunitarios, no va a variar las recomendaciones que ya ha hecho respecto a las prótesis mamarias Poly Implant Prothese (PIP), a pesar del llamamiento que el Gobierno francés ha hecho a las mujeres que las llevan para que se las retiren.

Así lo ha comunicado el secretario general de Sanidad en funciones, Alfonso Jiménez Palacios, quien ha intervenido en una reunión, vía audioconferencia, con autoridades sanitarias de otros países de la UE para coordinar las acciones que debían emprenderse tras el anuncio del Gobierno francés. El Ejecutivo francés ha recomendado hoy que se extraigan las prótesis PIP aunque éstas no hayan mostrado signos de deterioro, tras advertir que algunas de ellas contienen un tipo de silicona industrial de uso no médico.

Pero Alfonso Jiménez ha subrayado que las autoridades sanitarias francesas no han aportado argumentos científicos rigurosos que justifiquen un cambio de las recomendaciones que ya se han hecho en Europa a todas las mujeres que se han implantado esas prótesis.

El secretario general de Sanidad en funciones ha explicado que durante la reunión, las autoridades sanitarias europeas han analizado todos los datos disponibles, pero sobre todo han pedido a Francia que aportara los datos que han justificado ese cambio de actitud y el llamamiento a todas las mujeres que se han implantado ese tipo de prótesis para que se las retiren.

La conclusión a la que han llegado las autoridades, según la misma fuente, es que no existen datos nuevos que justifiquen un cambio en el decálogo de recomendaciones que ya se hicieron.

En ese sentido, las recomendaciones de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios inciden en la importancia de que las portadoras de prótesis PIP contacten con su médico para someterse a un seguimiento adecuado que incluya control ecográfico anual, o con una frecuencia mayor si el cirujano lo estima conveniente.

La retirada de la prótesis sólo es aconsejada en aquellos casos en los que se detecte o sospeche la rotura de la misma, según aquéllas recomendaciones. En el caso de las mujeres a las que ya se les haya retirado esa prótesis no se recomienda un seguimiento especial, aunque si el implante estaba roto o mostraba signos de fuga de gel a través de la carcasa, esa información se debe tener en cuenta en las revisiones, y vigilar en particular la aparición de nódulos linfáticos.

"No hay datos nuevos para cambiar esas recomendaciones", ha corroborado Alfonso Jiménez tras escuchar las argumentaciones de las autoridades sanitarias francesas, que a su juicio no han aportado datos "objetivables" ni científicos que justifiquen un cambio de actitud.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha encargado varios informes, a la Organización Médica Colegial y a la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Reparadora, con el fin de conocer con exactitud el número de mujeres que en España se han podido implantar este tipo de prótesis. En el mismo sentido trabajará la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), con el fin de coordinar todas las actuaciones con el resto de países de la UE, ha explicado el secretario general de Sanidad en funciones.

Además de esos estudios "urgentes" sobre las prótesis mamarias, las autoridades sanitarias españolas han mantenido contactos bilaterales con los distintos Estados miembros de la Unión Europea. El objetivo de estos contactos ha sido el de intercambiar información y coordinar "cuantas acciones resulten adecuadas". El departamento que dirige Ana Mato ha tomado esta decisión tras las noticias aparecidas en diversos medios de comunicación sobre posibles problemas relacionados con dichas prótesis (PIP).

Los citados implantes están retirados del mercado desde marzo, después de que las autoridades francesas detectaran que estaban fabricados con un gel de silicona diferente del exigido y tras existir sospechas sobre su vinculación con algunos casos de cáncer de mama.

La Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) aconsejó ayer a las mujeres con implantes mamarios PIP que se sometan a una revisión y que "ante el mínimo signo o duda de posible rotura de las prótesis, éstas sean extraídas".

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