PODRÍAN PRETENDER ATENTAR EN BARCELONA

Los yihadistas detenidos tenían fotos de instituciones catalanas en sus móviles

Los arrestados, que el viernes pasarán a disposición del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, formaban supuestamente parte de una célula yihadista que tenía la "voluntad explícita" de atentar en Cataluña, aunque no suponía ningún peligro porque estaba controlada desde hace trece meses, según la Generalitat.

Algunos de los once detenidos en varias localidades de Cataluña por terrorismo yihadista tenían en sus móviles fotos de edificios de instituciones públicas de Barcelona, que podrían haber sido el objetivo de sus ataques, según han informado fuentes jurídicas.

Cabe la posibilidad de que algunos de esos objetivos hubieran sido edificios públicos que los yihadistas habían vigilado previamente, tal y como apuntan las fotografías intervenidas hoy por los Mossos d'Esquadra durante la operación desarrollada en las poblaciones barcelonesas de Terrassa, Sabadell, Barcelona y Sant Quirze del Vallès y en Valls (Tarragona).

El conseller catalán de Interior, Ramon Espadaler, ha asegurado que se trataba de una célula "operativa, con voluntad contrastada de atentar en Cataluña", que también se dedicaba a captar a jóvenes para radicalizarlos en el yihadismo, así como a enviarlos a combatir con el Estado Islámico en Siria e Irak.

El conseller ha subrayado que la voluntad "contrastada" y "explícita" de los detenidos de cometer un atentado no era una "amenaza genérica", sino que se había acreditado, previamente a la operación de hoy, su intención de perpetrar "acciones concretas", que podrían corresponder a esos edificios, que las fuentes no han concretado.

Los detenidos, entre ellos un menor de 17 años y una mujer, son cinco ciudadanos españoles -cuatro convertidos al islám, uno de ellos el presunto cabecilla-, cinco marroquíes y un paraguayo -también convertido-.

La célula, que se da por desarticulada, es responsable de haber enviado en diciembre pasado a combatir a Siria a tres jóvenes, que permanecen en prisión tras ser detenidos cuando se encontraban en Bulgaria, de camino a Siria, vía Turquía. El grupo también había logrado enviar a Irak a otro combatiente, que está incorporado en las filas del Estado Islámico-DAESH.

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