FUE EL PERRO POLICÍA QUIEN LE DETUVO
La policía de Houston logró detener al hombre después de perseguirlo durante más de 30 kilómetros. El sospechoso obedece las órdenes de los agentes y se baja del automóvil, pero en vez de tumbarse en el suelo, se toma su detención como una broma y, con los brazos en alto, comienza a bailar.