REUNIÓN EN BÚSQUEDA DE LA UNIDAD FRENTE AL TERRORISMO

Sarkozy pide a Hollande "modificaciones drásticas" en la política de seguridad

El presidente francés, François Hollande, busca la unidad con los líderes de los partidos políticos frente a la masacre ocurrida el viernes en París. "Le he dicho que deberíamos construir respuestas adaptadas, lo que quiere decir cambios en la política exterior, decisiones en el plano europeo y una modificación drástica de nuestra política de seguridad", declara Sarkozy.

El presidente francés, François Hollande, recibió esta mañana a su predecesor, Nicolas Sarkozy, en la ronda de encuentros que ha organizado hoy con los líderes de los partidos políticos para buscar la unidad frente al desafío de los ataques terroristas del viernes pasado.

El líder de la oposición y expresidente francés, Nicolas Sarkozy, ha pedido "modificaciones drásticas" en la política de seguridad al presidente de Francia, François Hollande, en una reunión en el Elíseo después de los múltiples atentados terroristas del viernes en París.

"Le he dicho que deberíamos construir respuestas adaptadas, lo que quiere decir cambios en la política exterior, decisiones en el plano europeo y una modificación drástica de nuestra política de seguridad, dentro del respeto de nuestras convicciones", declaró a la prensa a la salida del encuentro.

En su opinión, los atentados en cadena que dejaron el viernes en la capital francesa al menos 129 muertos y 352 heridos, son "una situación que nos sitúa a todos frente a nuestras responsabilidades". Consideró también que "es necesario que tengamos el coraje de asumir las consecuencias en lo referente a la seguridad de los franceses". "Lo único que cuenta es que mañana los franceses se sientan seguros. Hoy, no lo hacen.Tenemos que realizar los cambios que permitan garantizar la seguridad", concluyó Sarkozy.

En el plano internacional, el líder de la oposición francesa afirmó que "hay sacar las consecuencias de la situación en Siria", y aseguró que "necesitamos a todo el mundo para exterminar al Estado Islámico, especialmente a los rusos". Sarkozy añadió que "Europa tiene que recobrarse", "determinar las condiciones de una nueva política de migración", y "gestionar conjuntamente la ola migratoria y la situación en Siria".

En su opinión, "hay mucha solidaridad en Francia, mucho espíritu, pero gran inquietud". "Cada uno es responsable de responder a esta preocupación" y a "las consecuencias de este estado de guerra", señaló, recalcando que "guerra no es una palabra que se pronuncia al azar, con ligereza".

Fuentes de la Presidencia han indicado que la reunión comenzó poco después de la llegada de Sarkozy al Palacio del Elíseo a las 10.00 hora local (09.00 GMT), y señalaron que será la única cita por la mañana, antes de las programadas por la tarde con el resto de los responsables de partidos.

A partir de las 15.00 (14.00 GMT), el jefe del Estado se entrevistará con los presidentes de la Asamblea Nacional, Claude Bartolone, y del Senado, Gérard Larcher. Dos horas después, se sucederán, por este orden, los representantes del centrista Modem, del ultraderechista Frente Nacional (FN), del soberanista Débout la France, y del Partido de la Izquierda.

Sarkozy, en una declaración ayer, hizo críticas indirectas al jefe del Estado socialista y reclamó un cambio en profundidad en materia de seguridad. "Nuestra política exterior -dijo el presidente de Los Republicanos- debe integrar el hecho de que estamos en guerra, y la de seguridad interior también". Añadió que "se necesitan grandes cambios para que la seguridad de los franceses se garantice plenamente" y que su partido su partido defenderá "todo refuerzo drástico de las medidas de seguridad que permitan proteger" la vida de los ciudadanos.

La presidenta del FN, Marine Le Pen fue más virulenta con Hollande, al señalar que no basta con un restablecimiento temporal de los controles en las fronteras como el decidido en la medianoche del viernes, sino que "es indispensable que Francia recupere el control de sus fronteras nacionales definitivamente". La líder ultraderechista también reclamó la destrucción del radicalismo islamista: "Francia debe prohibir las organizaciones islamistas, cerrar las mezquitas radicales y expulsar a los extranjeros que predican el odio en nuestro territorio, así como a los clandestinos".

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