GUERRA AL ARTE URBANO

El alcalde de Sao Paulo tapa con pintura gris los grafitis y los "pixos" urbanos

Sao Paulo, conocida como la capital brasileña del grafiti, ha declarado la guerra a los grafiteros y sus obras. En especial a los 'pixeros', un tipo de grafiti popular en la ciudad, que consiste en escribir sobre muros paredes o fachadas.

El arte urbano está en peligro de extinción en Sao Paulo. La brocha gris está borrando muchos de los ejemplos de esta muestra de expresión en una ciudad que ya, de por sí, es conocida como la "Cidade Cinza" (ciudad ceniza).

El nuevo alcalde de Sao Paulo, el empresario Joao Doria, ha emprendido una "cruzada" particular contra los "pixadores" que realizan un tipo de grafiti típico en Sao Paulo y que consiste en escribir, muchas veces de forma ilegible, sobre cualquier superficie urbana.

Por su parte, los artistas callejeros de esta ciudad y de otras que conocen el valor de las obras que se están eliminando, insisten en que hay que diferenciar el "pixo" del grafiti. En el primer caso, las letras son regulares y con colores negros, inspiradas en el ambiente rockero; y en el caso del grafiti se cuida más la caligrafía, los colores y la armonía de la obra.

Según algún activista, como Cripta Djan, el origen del "pixo" está en un movimiento social y juvenil de la periferia, un colectivo que quiere salir de la invisibilidad en la que viven y conseguir un reconocimiento.

La operación de cobertura de los murales ha generado mucha polémica. Se han conservado sólo ocho murales que representan el viejo San Pablo y un título que utiliza para presumir de la ciudad: "Sao Paulo, capital del arte de la calle". Como excepción, la ciudad de Sao Paulo ha anunciado que designará zonas de la ciudad para que puedan pintar los grafiteros y la creación de un museo de arte urbano.

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