SU MONTAÑA MÁGICA ERA EL ÚNICO LUGAR SEGURO
Muchos de los que querían salvarse del fin del mundo han pasado la noche en la localidad francesa de Bugarach. Decían que su montaña mágica era el único lugar seguro del planeta. Por sus calles hoy es fácil encontrarse a curiosos y también a algunos que esperaban la llegada de una nave extraterrestre.
El fin del mundo debería haber llegado hoy a las 11 de la mañana, algo que no ha sucedido. Muchos de los que querían salvarse han pasado la noche en la localidad francesa de Bugarach. Decían que su montaña mágica era el único lugar seguro del planeta y que en su cima aterrizan naves. Sólo subiendo a una de ellas se podía sobrevivir.
Pero en el pico de la montaña mágica, finalmente, no ha aterrizado ninguna nave. Sin embargo, las calles de este pueblo se han convertido en un auténtico espectáculo y se ha podido ver a muchos curiosos disfrazados de marciano. Se habían puesto sus mejores galas, pero no han podido dar la bienvenida a los alienígenas. En Bugarach aseguran que algo ha cambiado en la localidad a las 11 de la mañana. Así lo afirman los autoproclamados 'mesías cósmicos'.
Los vecinos están encantados y mimetizan con el ambiente disfrazándose también. Tampoco han querido dejar escapar el negocio y se han puesto a vender dulces y bollos a precios económicos. "Me conecto con todas las antenas de televisión y los extraterrestres. Lo capto todo", bromea una vecina.
Son muchas las 'caras conocidas' que han querido pasar en este pueblo francés sus hipotéticas últimas horas. No han faltado los disfraces de Darth Vader, el maestro Yoda y más personajes de las ciencias ocultas.
Los visitantes se habían preparado para todo, incluso, con embudos 'antimeteoritos' y algunos de ellos interpretaban música celestial para ahuyentar al lado más oscuro del planeta. A pesar de todo, algunos creyentes del apocalipsis se han refugiado en la montaña, algo que está totalmente prohibido.
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