VENEZUELA
La captura de Maduro ha situado a Delcy Rodríguez en el centro del poder en Venezuela. Vicepresidenta ejecutiva y mano derecha del mandatario, el Tribunal Supremo de Justicia la ha asignado como presidenta interina ante la "ausencia forzosa" del jefe de Estado.
La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, se ha convertido en la figura clave del poder tras la captura del presidente Nicolás Maduro. A última hora de la tarde del sábado, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó que Rodríguez asuma la jefatura del Estado de forma interina, al considerar que la Constitución atribuye al vicepresidente la función de suplir las faltas temporales o absolutas del presidente.
En un comunicado, la presidenta de la Sala Constitucional del tribunal, Tania D'Amelio, calificó la detención de Maduro y de su esposa como un "secuestro" derivado de una "agresión extranjera" y señaló que el país atraviesa una situación de ausencia forzosa del jefe del Estado. Con esta decisión, el tribunal otorga a Rodríguez la autoridad para liderar la defensa de la soberanía y preservar el orden constitucional.
Delcy Rodríguez, abogada de 46 años, es hija de Jorge Antonio Rodríguez, un antiguo guerrillero de la década de 1960 que murió bajo custodia policial en 1976 tras ser detenido por su vinculación con el secuestro de William Niehous, un ejecutivo de una empresa estadounidense en Venezuela. Su muerte, consecuencia de torturas y malos tratos, causó una fuerte conmoción en el país y marcó profundamente a su familia.
Ese episodio influyó de forma decisivo en la trayectoria personal y política de Rodríguez. Ella misma ha explicado que fue uno de los motivos que la llevó a estudiar Derecho en la Universidad Central de Venezuela, formación que posteriormente amplió con estudios de Derecho Laboral y Sindical en Francia. En una ocasión relató que su decisión estuvo ligada a la búsqueda de justicia por la muerte de su padre.
Con el paso de los años, se fue acercando al proyecto político del chavismo. En una entrevista concedida en 2018, llegó a afirmar que la llegada de Hugo Chávez al poder fue para su familia una forma de "venganza personal", aunque subrayó que no actuaba movida por el odio.
Horas antes de que el Tribunal Supremo la designara presidenta interina, Rodríguez apareció en un mensaje televisado desde Caracas en el que condenó la actuación de Estados Unidos y calificó la captura de Maduro y de su esposa como un "secuestro ilegal e ilegítimo". "Lo que se le está haciendo a Venezuela es una barbarie", aseguró durante una alocución en cadena nacional de radio y televisión.
En su intervención, denunció el cerco y el bloqueo al país como violaciones del sistema internacional de derechos humanos y habló incluso de delitos de lesa humanidad. También hizo un llamamiento a la población para salir en defensa de Venezuela y afirmó que "en Venezuela solo hay un presidente, que se llama Nicolás Maduro Moros".
Sus palabras respondían directamente a las declaraciones realizadas poco antes por el presidente estadounidense, Donald Trump. En su primera comparecencia tras la captura de Maduro, Trump sugirió que Rodríguez podría ponerse al frente del gobierno venezolano tras la salida del mandatario y que estaría dispuesta a colaborar con Washington en la "recuperación" del país. Incluso aseguró que había mantenido contactos con el secretario de Estado estadounidense y que no tendría alternativa.
Rodríguez, sin embargo, ratificó poco después su rechazo a cualquier imposición externa. En otra intervención pública afirmó que Venezuela "no se entrega, no se rinde y jamás va a ser colonia de nadie", una posición coherente con el perfil que Maduro ha destacado de ella en el pasado, cuando la definió como una "tigresa" por su férrea defensa del proyecto bolivariano. Quienes la conocen suelen describirla como una figura muy inteligente, aunque también dogmática, y con una gran capacidad para concentrar poder desde la vicepresidencia.
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