Protestas Europa
Las protestas sacuden Europa: de los graves disturbios en Francia a las barricadas incendiadas en Italia
El malestar por el coste de la vida, la crisis de la vivienda y los servicios públicos moviliza a miles de personas en varios países.
Las protestas que sacuden Francia no son un caso aislado. En otros puntos de Europa, miles de ciudadanos han salido a las calles para denunciar problemas económicos y sociales, en unas movilizaciones que han dejado también episodios de violencia y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
En Francia, las manifestaciones estudiantiles contra los recortes en educación han sumado el apoyo de sindicatos y del movimiento de los 'chalecos amarillos', que vuelven a denunciar el encarecimiento de la vida. Las movilizaciones se han extendido por distintas ciudades del país y han derivado en disturbios, incendios y detenciones.
La tensión también ha llegado a Italia. En Milán, las protestas contra la crisis de la vivienda han terminado con barricadas incendiadas y enfrentamientos con la Policía. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha defendido el derecho a manifestarse pacíficamente, pero ha condenado los actos violentos registrados durante las movilizaciones.
En Portugal, las reivindicaciones se centran en los salarios, las pensiones y el acceso a la vivienda. Miles de personas se han concentrado en Lisboa, con protestas que también han llegado a otras ciudades como Oporto y Coimbra.
Mientras, en Albania, las manifestaciones de Tirana han desembocado en graves altercados. Los participantes denuncian el coste de la vida, las deficiencias del sistema educativo y la corrupción, y algunos reclaman la dimisión del primer ministro, Edi Rama. Los enfrentamientos han dejado decenas de heridos y han obligado a desplegar fuerzas de seguridad especializadas.
Aunque cada país presenta sus propias reivindicaciones, las protestas reflejan un malestar social que se expresa de distintas formas en el continente. La situación deja una pregunta sobre la mesa: ¿hasta dónde llegará la tensión en las calles europeas?