POR EL CONFLICTO CATALÁN

El primer ministro belga asegura que su interlocutor es "el Gobierno de Madrid"

Charles Michel aboga por una "solución política duradera" para resolver el conflicto y subraya que el problema "está en España, no en Bélgica". Mientras, el ministro de Finanzas flamenco Van Overtveldt ha asegurado que no le molesta que Puigdemont le llame "amigos", sino que "se encarcele a personas por sus ideas".

El primer ministro belga, Charles Michel, afirmó que Bélgica "tiene un interlocutor" en el contexto de la crisis catalana, "que es el Gobierno de Madrid", y abogó por "una solución política duradera" para resolver el conflicto, que "está en España y no en Bélgica".

"No hay ninguna ambigüedad. Tenemos un interlocutor que es el Gobierno de Madrid, el Gobierno de España, por todos los canales diplomáticos", afirmó Michel ante los diputados de la Comisión de Interior del Parlamento Federal, en un debate centrado en la situación en Cataluña.

Al ministro de Finanzas belga no le molesta que Puigdemont les llame "amigos"

El ministro de Finanzas belga, el nacionalista flamenco de la N-VA Johan Van Overtveldt, ha asegurado que no le parece "molesto" que el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont agradezca públicamente el apoyo de sus "amigos" de la N-VA, sino que "se encarcele a personas por sus ideas", en referencia al ingreso en prisión de ocho miembros del exGovern.

La víspera, en el acto en el que Puigdemont se encontró con 200 alcaldes independentistas catalanes en Bruselas, el expresidente catalán agradeció el apoyo de "los amigos flamencos de la N-VA", tras lo cual la sala ovacionó a varios diputados presentes de este partido.

"El hecho de que haya personas en prisión por sus opiniones políticas en un país democrático es una situación rara", declaró el ministro en un programa del canal digital Canvas en la noche del martes, después del acto de Puigdemont en Bruselas.

Así, preguntado por el agradecimiento del político catalán al respaldo de su partido, Van Overtveldt aseguró que no era un apoyo "molesto" y añadió que "lo que es molesto es que personas se vean en prisión por sus opiniones políticas en una democracia".

El Gobierno federal del liberal francófono Charles Michel se apoya en la coalición con tres partidos flamencos, entre los que destaca la N-VA por haber sido la fuerza más votada en las últimas elecciones y ocupar por ello carteras de peso como la económica con Van Overtveldt o la de Interior, que dirige Jan Jambon.

La crisis política en Cataluña tensó también las tensiones entre España y Bélgica por la toma de posición belga tras el referéndum ilegal del 1 de octubre, cuando Michel censuró la violencia de las cargas policiales y más tarde abrió la puerta a una posible mediación de la UE si no prosperaba el diálogo entre Madrid y Barcelona.

Con la llegada de Puigdemont y de cuatro de sus exconsellers a Bruselas para evitar la citación de la Audiencia Nacional para declarar por delitos de rebelión, sedición y malversación de fondos -lo que llevó a España a reclamar su detención y entrega-, Michel pidió a su Gobierno prudencia y evitar declaraciones públicas sobre el desafío independentista.

Ello no frenó a Jambon, responsable de Interior, para preguntarse "¿qué habían hecho de malo si no es seguir el mandato de los electores", mientras Puigdemont y los exconsellers prestaban declaración ante el juez de instrucción que debía decidir si tramitar o no la orden europea de detención y entrega emitida por las autoridades españolas. Michel afronta este mismo miércoles un debate en la comisión de Interior en el Parlamento belga para responder sobre la gestión de su Gobierno en esta crisis.

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