EN NUEVA JERSEY

Una niñera salva la vida a la niña que cuidaba tras donarle parte de su hígado

Kiersten Miles se ha convertido en el ángel de la guarda de Talia Rosko, una niña de un año a la que cuidó durante tres semanas. La niñera ha donado una parte de su hígado a la pequeña, un acto que, según ella, ha sido "un pequeño sacrificio cuando se trata de salvar una vida".

Kiersten Miles se ha convertido en toda una heroína después de salvar la vida a una niña que cuidó durante solo tres semanas. Kiersten, un estudiante universitaria de Nueva Jersey de 22 años, ha donado una parte de su hígado a una niña de 16 meses, de nombre Talia Rosko.

Talia padecía una enfermedad grave conocida como atresia biliar, una obstrucción de los conductos que transportan la bilis desde el hígado hasta la vesícula biliar. En una entrevista recogida por New York Daily News, la niñera confesaba que ella sabía que tenía que ayudarla cuando descubrió que las consecuencias podían ser horribles para Talia.

Los médicos que trataron a la pequeña aseguraron que Talia no llegaría más allá de los dos años, por lo que Kiersten habló con los padres y se ofreció como voluntaria para donar parte de su hígado. "Es un pequeño sacrificio cuando se trata de salvar una vida", cuenta la joven.

La niñera junto a la pequeña Talia | Facebook Farra Gelato Rosko

"Todo lo que tenía que hacer era estar ingresada en el hospital durante una semana y luego se me quedaría una cicatriz de 12 centímetros. No sé, simplemente fue un pequeño sacrificio para mí ", asegura la niñera.

Tanto Kiersten como Talia se recuperan favorablemente después de la intervención, realizada en el Hospital de la Universidad de Pennsylvania a principios de enero. Kiersten no podrá donar de nuevo pero siente que hizo lo correcto al ayudar a Talia y a su familia.

Más sobre este tema: