Mundo

Deepfakes

Meloni 'blinda' su voz frente a la inteligencia artificial

La primera ministra italiana ha solicitado ante la EUIPO el registro de su voz para impedir que sea clonada y utilizada en contenidos fraudulentos generados con IA.

Giorgia Meloni, primera ministra de Italia EFE

Giorgia Meloni ha decidido proteger su voz frente a uno de los usos fraudulentos de la inteligencia artificial que más preocupa: la clonación mediante sistemas de IA generativa. La primera ministra italiana ha solicitado ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), con sede en Alicante, el registro de su voz y de la frase «Io sono Giorgia Meloni».

La solicitud todavía no ha sido aprobada y permanece «en revisión». El trámite ha sido presentado por Praxi Intellectual Property Spa, una empresa italiana especializada en propiedad industrial e intelectual. El expediente incluye un audio de apenas cuatro segundos en el que Meloni pronuncia dos veces la frase que pretende proteger.

El objetivo es evitar que su voz pueda ser reproducida artificialmente y utilizada para crear contenidos fraudulentos o hacerle pronunciar mensajes que nunca ha pronunciado.

La decisión de la dirigente italiana llega en un momento en el que Europa trata de hacer frente al avance de los 'deepfakes', contenidos creados o manipulados mediante inteligencia artificial que pueden resultar prácticamente indistinguibles de los reales.

La propia Meloni ya ha alertado en varias ocasiones sobre estos riesgos. El pasado mayo denunció la difusión en redes sociales de imágenes manipuladas en las que aparecía su rostro y advirtió de que los 'deepfakes' pueden ser «una herramienta peligrosa» capaz de engañar y manipular.

Su caso coincide ahora con una denuncia de mayor alcance en Bruselas. Según una investigación presentada en el Parlamento Europeo, al menos 46 eurodiputadas y cuatro eurodiputados han aparecido en imágenes pornográficas falsas generadas mediante inteligencia artificial.

La presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola, ha calificado estos casos de «intolerables y deplorables» y ha reclamado que la lucha contra este tipo de contenidos no se convierta en una cuestión secundaria. La preocupación aumenta especialmente entre las mujeres que ocupan cargos públicos, víctimas de una nueva forma de acoso digital que utiliza la IA para manipular su imagen y vulnerar su intimidad.