"UNA EMBOSCADA DESHECHA POR EL PUEBLO"

Maduro califica de "extraordinario" el recibimiento que tuvo en el acto en el que le lanzaron huevos y tacha de "emboscada" lo ocurrido

"Algunas personas se volvieron locas, diciendo locuras", ha explicado Nicolás Maduro. "Habían preparado una emboscada, pero el pueblo se encargó de deshacerla", ha celebrado.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha calificado de "extraordinario" el recibimiento que tuvo en el marco del acto militar celebrado en la víspera en la localidad de San Félix, en el estado de Bolívar, si bien ha señalado que el ataque con huevos formó parte de una emboscada que fue "deshecha" por el propio pueblo.

"Algunas personas se volvieron locas, diciendo locuras", ha explicado Maduro, según declaraciones recogidas por el diario 'El Universal'. "Habían preparado una emboscada, pero el pueblo se encargó de deshacerla", ha celebrado.

La caravana de Maduro fue objeto el martes de un ataque con huevos por parte de algunos de los asistentes al acto. La retransmisión del desfile, en la cadena pública Venezolana de Televisión, fue interrumpida cuando varias personas comenzaron a lanzar objetos --aparentemente huevos y piedras-- al mandatario, acompañado de varios líderes.

El secretario general del opositor Primero Justicia, Tomás Guanipa, acusó a Maduro de insistir en la represión y no darse cuenta "de que el país no lo quiere y quiere votar". Guanipa afirmó que habían sido detenidas "varias" personas por la protesta de San Félix, si bien no ha concretado la cifra de detenciones.

Por su parte, el líder de la oposición y gobernador del estado de Miranda, Henrique Capriles, publicó en su cuenta de la red social Twitter un vídeo en el que se pueden ver los lanzamientos de huevos contra Maduro, acompañado de un texto en el que asegura que el presidente no engaña al pueblo de Bolívar. "Venezuela entera te aborrece, a ti y a tu narcocorrupta cúpula", ha asegurado.

Por otra parte, Maduro, ha acusado a la oposición venezolana de haber "declarado la guerra" a la Semana Santa, poco después de que se registrara un enfrentamiento entre seguidores del oficialismo y de la oposición durante la tradicional misa del Nazareno de San Pablo, celebrada en la Basílica de Santa Teresa de la capital, Caracas.

"Hemos protegido a la población de los violentos que pretenden sabotear la Semana Santa, donde sectores de la oposición le han declarado la guerra a la semana mayor", ha defendido el jefe de Estado, según recoge Venezolana de Televisión. "No lo aceptamos", ha agregado. En el enfrentamiento llegó a ser agredido el cardenal, Jorge Urosa Savino.

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