MILES DE CHINOS HUYEN DEL ESMOG

La contaminación ahoga el norte de China y se fomentan los viajes para escapar

Pekín y otras ciudades del norte de China soportan uno de los días con mayor contaminación del año con las ya omnipresentes mascarillas, muchas escuelas y empresas cerradas y, según las agencias de viajes, un número cada vez mayor de personas que decide marcharse al sur de vacaciones.

De acuerdo con Greenpeace, 460 millones de personas en el norte del país viven estos días la peor oleada de polución de 2016, con 23 ciudades en alerta roja por esmog, lo que ha llevado a la organización medioambiental a pedir que el país "adopte limitaciones más estrictas en el consumo de carbón".

"Hay que acelerar la reestructuración de la economía para alejarla de los sectores más contaminantes", urgió en un comunicado el responsable de clima y energía de la organización, Dong Liansai.

La capital china se encuentra en su cuarto día consecutivo de alerta roja por polución, la máxima, por lo que los centros educativos permanecen cerrados, y 181 vuelos del aeropuerto internacional fueron cancelados por la baja visibilidad.

Algunas empresas permiten a sus empleados trabajar desde casa, las industrias más contaminantes también han cerrado sus puertas y durante la alerta roja, que durará hasta la medianoche de este miércoles la mitad de los vehículos no puede circular, en función de su matrícula, par o impar.

No es un caso aislado: las agencias de viaje aseguran que a causa de la alerta roja y la polución ha aumentado el número de personas del norte del país que deciden viajar al sur, menos contaminado, para así escapar aunque sea por unos días de estos problemas medioambientales.

El fenómeno es novedoso en un país donde los chinos no tienen vacaciones navideñas y, sin embargo, sí suelen disponer de días de asueto en enero o en febrero, por el Año Nuevo Chino, así que lo normal es que por estas fechas reserven días libres para esos festivos.

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