LAS LLAMAS SIGUEN AVANZANDO
2.500 hectáreas han sido arrasadas por un incendio, en Texas, Estados Unidos, que aún está sin extinguir. El fuego amenaza a 160 casas que acababan de ser reconstruidas después de otro incendio que asoló esta misma zona en el mes de abril.
Un incendio ha destruido varias viviendas y ha obligado a la evacuación de cientos de personas. Ha ocurrido en una zona boscosa al norte de Texas.
Las llamas rodearon los edificios y bloquearon las carreteras, por lo que muchos vecinos tuvieron que escapar en barcas a través de un lago. En esta zona son frecuentes los incendios. El año pasado 160 casas fueron destruidas en uno similar.
Está previsto que la reunión con el presidente estadounidense se celebre este martes.