MIDE SÓLO DOS METROS Y MEDIO DE ANCHO
El hotel más pequeño del mundo, situado en la localidad alemana de Amberg, abre de nuevo sus puertas tras una profunda renovación interior. A partir de ahora, da la bienvenida otra vez a sus clientes.
Se ha ganado a pulso ser el hotel más pequeño del mundo, porque sólo mide dos metros y medio de ancho. Está situado en la localidad alemana de Amberg, y se le distingue fácilmente en la calle, porque es el inmueble más estrecho de la zona.
Sólo tiene una habitación doble, un baño, y un par de pequeñas salitas que sirven de comedor y estar. Pero sus mínimas dimensiones no le alejan del lujo y la comodidad. Más bien al contrario. Sus dueños le han renovado completamente por dentro y no le falta detalle: estatuas, flores, frescos en las paredes, adornos en el baño y ricos muebles.
Los clientes que han acudido al hotel no tienen, por cierto, ninguna duda: se sienten como invitados y piensan volver en cuanto tengan ocasión.
Las cámaras captaron el instante en que varios agentes disparan a un atacante armado con un machete en la estación de Grand Central Terminal.