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EEUU - Marruecos

De la Guerra Fría a los Acuerdos de Abraham: las claves de la alianza estratégica entre EEUU y Marruecos

Un repaso por décadas de cooperación en defensa, comercio e inteligencia que han convertido a Rabat en el socio prioritario de Washington en el Magreb, con el giro del Sáhara Occidental como gran hito diplomático.

La política exterior de Marruecos tiene en Washington a su socio prioritario. El punto de inflexión en esta relación se gestó a finales de 2020 con los Acuerdos de Abraham, firmados bajo el primer mandato de Donald Trump, donde Rabat restableció lazos formales con Israel a cambio del histórico reconocimiento de EEUU sobre la soberanía marroquí del Sáhara Occidental.

Según explica Carlota García Encina, investigadora principal para EEUU y Relaciones Trasatlánticas del Real Instituto Elcano: "El Acuerdo de Abraham de 2020 es, desde luego, el gran éxito de la política exterior de Marruecos, más aún siendo el reconocimiento por parte de la gran potencia mundial".

Una ambigüedad calculada durante el mandato de Biden

Aunque la normalización con Israel generó cierta incomodidad interna en la sociedad marroquí, el logro sobre el expediente del Sáhara apaciguó la controversia. Tras el relevo en la Casa Blanca, la administración Biden optó por mantener el statu quo: no revirtió la decisión de Trump, pero actuó con cautela.

"Biden no alteró nada, pero tampoco fue mucho más allá; no llegó a abrir el prometido consulado en el Sáhara. Destacó el papel estabilizador de Marruecos en la región, pero sacando a relucir de vez en cuando el tema de los derechos humanos", señala la investigadora.

Lazos de defensa y tecnología de vanguardia

Más allá de los vaivenes políticos, la alianza se apoya en sólidas bases estructurales que se remontan a la Guerra Fría, la colaboración antiterrorista tras el 11-S y el tratado de libre comercio firmado en 2004. Hoy, EEUU se sitúa como el principal proveedor de armamento de Marruecos.

Como destaca García Encina: "Marruecos es aliado principal no miembro de la OTAN para Estados Unidos, lo que implica que le puede ceder bastante tecnología en el ámbito militar". Ambos países refuerzan este vínculo año a año a través de ejercicios militares conjuntos a gran escala, como las maniobras African Lion.

Apuesta económica: minerales críticos y gestos simbólicos

Con el retorno de la administración Trump, la sintonía entre Rabat y Washington saca pecho. El interés mutuo trasciende lo militar para adentrarse en la geopolítica de las materias primas: Marruecos cuenta con importantes reservas de fosfato y cobalto, claves en la cadena de suministro de baterías eléctricas y minerales críticos para la industria estadounidense.

El vínculo es tan estrecho que Rabat no ha dudado en desplegar su cuidada diplomacia de los símbolos. La muestra más clara es el reciente bautizo de una infraestructura clave de transporte en el sur del país con el nombre de "Donald J. Trump Highway", un proyecto estratégico orientado hacia el desarrollo del futuro puerto atlántico de la región.