TRES MILLONES DE SIRIOS NECESITARÁN AYUDA ALIMENTARIA
Los gritos y el sonido de los disparos se han convertido en el escenario habitual en el que conviven los civiles sirios, resignados a las consecuencias de esta guerra civil que dura ya más de año y medio. El ejército del régimen lleva a cabo una gran ofensiva en la ciudad de Alepo, la segunda más importante del país.
Son días de intensos bombardeos. Incluso las ambulancias, que intentan rescatar a los heridos, son atacadas. Muchos son los que esperan largas colas para hacerse con algo de pan, mientras otros recogen sus pertenecias y huyen.
Según Naciones Unidas, tres millones de sirios necesitarán ayuda alimentaria en los próximos doce meses. Es la grave crisis humanitaria ocasionada por la contienda.
Atarib, situado a unos 30 kilómetros de Alepo, se ha convertido en un pueblo fantasma.
Un hombre de 50 años que perdió a dos hijos en uno de los ataques, vuelve a los escombros de su casa, a recuperar algo de lo poco que le queda. El 90 % de sus habitantes ha escapado de la batalla que libran los insurgentes y las fuerzas de Bashar Al Assad.