EL SISTEMA EDUCATIVO NO ENSEÑA LA PROCEDENCIA DE LOS ALIMENTOS

Un gran número de estadounidenses cree que los batidos de chocolate proceden de las vacas marrones

Un sondeo realizado por el Centro de Innovación de Productos Lácteos de Estados Unidos asegura que el 7% de los adultos estadounidenses piensa que los batidos de chocolate proceden de vacas marrones. Puede parecer un porcentaje no muy alto pero significa 16,4 millones de personas con esa falsa creencia.

Durante décadas, los expertos en agricultura, nutrición y educación se han quejado de que la sociedad de Estados Unidos es bastante analfabeta en lo que refiere a temas agrícolas. La mayoría desconoce el lugar donde se cultivan los alimentos, cómo llega a las tiendas e incluso no saben que el batido de chocolate... lleva chocolate.

El Centro de Innovación de Productos Lácteos de Estados Unidos ha llevado a cabo un sondeo para conocer el grado de desconocimiento agrícola que tiene la población estadounidense. Y hay resultados sorprendentes. Por ejemplo, que el 7% de los encuestados ha contestado que cree que el batido de chocolate procede de las vacas marrones. Por lo que, haciendo cuentas, este porcentaje representaría a 16,4 millones de personas mal informadas que desconocen de la procedencia de los batidos de chocolate.

"En este momento estamos condicionados a pensar que, si necesitamos comida, sólo tenemos que acudir a la tienda para conseguirla. Nadie de nuestro sistema educativo enseña a los niños a conocer la procedencia de los alimentos antes de comprarlos", dijo Cecily Upton, el co-fundador de FoodCorps.

Sin embargo, algunos expertos defienden que este porcentaje no se puede aplicar a todos los ámbitos, pues las personas que habitan en zonas agrícolas tienden a conocer un poco más el origen de los alimentos, al igual que las personas con mayores niveles de educación y aquellas con ingresos familiares.

Un aspecto que hizo que aumentara el desconocimiento sobre aspectos agrícolas fue el traslado de gran parte de la sociedad estadounidenses a las ciudades en la década de 1800. Las personas se mostraron menos involucradas en la producción y elaboración de alimentos. Esa tendencia fue exacerbada por las innovaciones en el transporte y fabricación que hicieron posible el envío de alimentos en diferentes formas, ya grandes distancias.

"La indiferencia que se comenzó a mostrar sobre los orígenes y la producción de alimentos empezó a generalizarse. A lo largo de un periodo muy breve la distancia de la granja a la cocina aumentó enormemente, pues pasó de un corto paseo a atravesar 2.000 kilómetros", escribió Vileišis en el siglo XX.

En los últimos 20 años los grupos agrícolas no han dejado de luchar por fomentar el conocimiento de este ámbito en las aulas, según informa The Washington Post.

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