ESTADOS UNIDOS | POLÉMICOS CASOS DE ESPIONAJE
Escuchas a periodistas, teléfonos pinchados a millones de ciudadanos y ahora controles también a través de internet. Desde hace seis años los espias de Washington bucean en los registros de usuarios de nueve gigantes de la red, incluidos Microsoft, Google o Facebook. El gobierno de Obama dice que es legal, pero nadie sabe con precisión cuál es la dimensión de ese espionaje cibernético.
El presidente estadounidense, Barack Obama, ha reconocido este viernes que, al comienzo de su mandato, veía con escepticismo los programas de vigilancia de las comunicaciones telefónicas y de Internet, pero ha comprobado su eficacia en la lucha contra el terrorismo, razón por la que defiende ahora su legalidad.
Obama ha recalcado que su Gobierno ha impulsado la realización de auditorías y ha reforzado las salvaguardas para garantizar que los programas de vigilancia no superan determinados límites. "No puedes tener un 100% de seguridad y tener también el 100% de la privacidad y cero inconvenientes", ha dicho. "Vamos a tener que elegir algunas opciones como sociedad", ha apostillado.
"Nadie escucha vuestras llamadas telefónicas. El programa no va sobre eso", ha afirmado Obama, en declaraciones a los periodistas durante una visita a Sillicon Valley, en California.
"En sentido abstracto, te puedes quejar por un Gran Hermano y por este programa potencialmente frenético, pero cuando lo miras en detalle, creo que hemos llegado a un equilibrio correcto", ha dicho. "Hay compensaciones", ha añadido.
El diario 'The Washington Post' informaba este jueves de que las autoridades federales han estado investigando datos de comunicaciones de gestionadas por compañías de Internet como Facebook y Google para vigilar los movimientos de determinadas personas sospechosas.
La Policía británica ha detenido a cinco personas sospechosas de preparar un atentado cerca de la base aérea de Fairford, utilizada por el Ejército de Estados Unidos en sus operaciones contra Irán, por lo que las pesquisas se centran ahora en una posible conexión con el país iraní.
Dos estudiantes adolescentes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) han sido asesinados en Cuernavaca. Con ellos, ya son seis los jóvenes vinculados a este centro educativo que han perdido la vida de forma violenta en lo que va de año. El caso más sonado fue el de la española Claudia Tacoronte.