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FRANCIA

Francia reforzará los colegios con 3.000 profesores para frenar las protestas educativas

El Gobierno busca cubrir las vacantes en los centros, revisar los horarios escolares y responder a las reclamaciones de los alumnos. Mientras, disminuye el número de institutos cerrados tras las movilizaciones.

Francia va a poner en marcha nuevas medidas para hacer frente a la crisis de su sistema educativo. El ministro de Educación, Édouard Geffray, ya ha anunciado la incorporación de miles de profesores suplentes a los centros con falta de personal. La decisión llega después de varias jornadas de protestas en todo el país.

En una entrevista, Geffray ha explicado que hay 3.000 docentes disponibles que todavía no tienen asignada ninguna clase. Según el ministro, una parte del problema se debe a una organización poco eficaz de los recursos. Por eso, estos profesionales comenzarán a incorporarse a los centros que necesitan refuerzos.

Además, el responsable de Educación va a permitir a los rectores contratar a cientos de profesores adicionales cuando las necesidades lo requieran. El Gobierno también estudiará cambios en los horarios escolares, considerados demasiado exigentes por parte de la comunidad educativa. La buena noticia es que los últimos datos oficiales muestran una reducción de los cierres.

Menos centros cerrados tras las movilizaciones

Este viernes por la mañana, 141 centros educativos permanecían cerrados, frente a los 224 registrados el jueves. Según el Ministerio de Educación Nacional, el 96 % de los institutos están abiertos este viernes. Estos datos reflejan una mejora en el funcionamiento de los centros, aunque las protestas siguen marcando la actualidad educativa francesa. El Ministerio del Interior ha informado, además, de 504 detenciones y ha alertado de un importante aumento de la violencia urbana.

El primer ministro, Sébastien Lecornu, ha anunciado que el Ejecutivo propondrá cambios en el presupuesto de 2027. El objetivo es transformar algunas de las peticiones de los estudiantes en medidas concretas. Y mientras continúa el conflicto, la política nacional también refleja movimientos relevantes. Marine Le Pen mantiene una posición importante en las encuestas de popularidad. Un sondeo, publicado el 8 de octubre, señala que el 38 % de los franceses considera que la dirigente de Agrupación Nacional tiene aptitudes para ser una buena presidenta. El Gobierno francés afronta así el reto de recuperar la normalidad en las escuelas y responder al malestar social.