NO VEN BASE LEGAL EN EL REFERÉNDUM DE CRIMEA
Estados Unidos y Franca han instado a Rusia a aceptar una mediación para sacar a Ucrania de la crisis en la que está metida. Además, han avisado que de no acceder, "se tomarían una serie de medidas que afectarán a las relaciones entre la comunidad internacional y Rusia".
Barack Obama, presidente de Estados Unidos, y François Hollande, máximo dirigente de Francia, han instado a Rusia a aceptar una mediación para sacar a Ucrania de la crisis en la que se encuentra, con la perspectiva de, sino hay avances, adoptar una serie de medidas que afectarían a la relación con Moscú.
Ambos mandatarios charlaron telefónicamente acerca de la situación que se vive en el país ucraniano, tal y como ha confirmado el Palacio del Eliseo en un comunicado: "En las graves circunstancias actualies, Obama y Hollande subrayaron la importancia para Rusia de aceptar rápidamente la formación de un grupo de contacto permanente para establecer el diálogo entre Ucrania y Rusia, con el objetivo de restaurar plenamente la soberanía y la integridad territorial de Ucrania".
Los dos presidentes reiteraron la "ausencia total de base legal del proyecto de referéndum" previsto para el próximo día 16 en Crimea, al tiempo que pidieron a Moscú que retire sus tropas de ese territorio y que permita el despliegue de observadores internacionales. De no acceder a dichas medidas, Hollande y Obama amenazaron con "nuevas medidas que afectarán a las relaciones entre la comunidad internacional y Rusia".
Además, reiteraron su apoyo a las nuevas autoridades de Ucrania y a la preparación, bajo control internacional y con la mayor transparencia de las elecciones presidenciales del 25 de mayo próximo.
Incendian una comisaría de Burdeos con dos policías dentro tras una manifestación estudiantil
Los agentes lograron salir sin heridas después de que los atacantes bloquearan la entrada con contenedores y les prendieran fuego.
Un hombre que se suicidó tras el tiroteo es el presunto autor de la muerte de ocho familiares y una amiga de la familia en Pensilvania, Estados Unidos. Entre las víctimas se encuentran su hija embarazada, que estaba a pocos días de dar a luz, y sus dos nietos menores de edad.