DIEZ AÑOS SIN SUS FAMILIARES
José Ángel Abad, corresponsal en Nueva York, ha hablado con familiares de varias víctimas del atentado más sangriento con la firma de Bin Laden: el del 11 de septiembre. La mayoría coincide en que la muerte del terrorista alivia en parte su dolor.
Christopher Santora murió en una de las Torres Gemelas. Era bombero, hijo único. Con él, sus padres perdieron también la esperanza de encontrar al culpable de los atentados. "Estoy muy contenta. He estado esperando este día, esperando que alguien lo encontrara", asegura.
Ese día llegó. Y los dos se sentaron frente al televisor sin hablarse. Obama se dirigía a la nación para anunciar la muerte de Bin Laden: "Al final el bien ha vencido al mal. Y el mal ha recibido un golpe decisivo".
La justicia noruega le permite desde julio cumplir la pena preventiva de prisión domiciliaria con una tobillera electrónica.
Aunque no se ha revelado la causa del fallecimiento, la joven compartió que había estado ingresada por el mukbang y provocarse el vómito.