FUE 'SECUESTRADA' POR UN TAXISTA
"Fue una pesadilla". Así describe Enid Dunlap, una norteamericana residente en el barrio neoyorquino de Queens la noche que pasó en el calabozo por culpa de un taxista.
Todo ocurrió hace año y medio, cuando Dunlap se dirigía a la lavandería y decidió coger un taxi. Cuando un coche de la Policía encendió las luces, el conductor empezó a acelerar y a huir mientras ella gritaba.
Asustada, Dunlap hizo lo único que podía hacer para detener el vehículo: abrir la puerta del coche. Entonces, el conductor decidió parar y marcharse corriendo. La mujer salió del coche atemorizada y decidió esperar a los agentes, pero cuando llegaron estos se limitaron a arrestarla y llevarla a comisaría sin permitirle dar explicaciones, según informa NY Post.
La Policía la tuvo un día encerrada y solo le preguntaban donde estaba el conductor. "No tengo ni idea", repetía ella. Cuando finalmente la dejaron salir, los agentes reiteraron sus disculpas pero la mujer ha decidido recurrir a la justicia para pedir una indemnización por haberla tenido retenida injustificadamente.