LA CUIDADORA HA SIDO INHABILITADA POR UN TRIBUNAL
Cuesta entender tal grado de crueldad. Una cuidadora irlandesa, Patricia Young, ha sido inhabilitada por comerse todos los días el almuerzo de la víctima de Alzheimer a la que cuidaba.
Verano de 2009. Ivy McCluskey, una mujer anciana enferma de alzheimer vive con su hija. La hija necesita ayuda para cuidarla durante el tiempo que ella permanece en el trabajo. Pide ayuda a los servicios sanitarios de su zona (vive en El Ulster) y le dan el nombre de Patricia Young, una mujer que cuida de varios ancianos por los alrededores.
Al principio, nadie se da cuenta de nada. Pero los hijos de la anciana van percatándose de su rápida pérdida de peso. Sienten que algo va mal, así que deciden instalar una cámara de seguridad en la habitación donde están la mujer enferma y su cuidadora. La cámara lo graba todo y deja al descubierto el horror: la mujer se come diariamente la comida de la anciana con avidez y la deja a ella sin nada. Come tranquilamente mientras ve la televisión. La anciana apenas se mueve.
La cuidadora fue inmediatamente despedida, pero la anciana murió tres meses después, sufriendo de desnutrición. El caso ha pasado a la justicia y un juzgado de la localidad donde reside la cruel cuidadora acaba de inhabilitarla.
Los medios iraníes han mostrado imágenes de una multitud congregada en una plaza en la que se observa a cientos de personas rezando ante el arma.
La Policía Metropolitana de Londres podrá seguir utilizando este sistema tecnológico en zonas concurridas. Las cámaras se utilizan para identificar a personas que figuran en listas de vigilancia policial. El tribunal asegura que es legal y que cumple con la ley de derechos humanos.