ELECCIONES BRASIL
Brasil elige entre Lula y Flávio Bolsonaro en unas elecciones marcadas por la polarización
Más de 1.650 cargos están en juego en unos comicios que apuntan a una segunda vuelta muy igualada entre ambos candidatos.
Brasil afronta este domingo una jornada electoral decisiva en la que los ciudadanos están llamados a elegir al próximo presidente, además de renovar cargos legislativos y regionales. Más de 1.650 puestos están en juego en unos comicios marcados por la fuerte polarización entre el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Todo apunta a que ninguno de los dos logrará imponerse en primera vuelta y que ambos se medirán de nuevo el próximo 25 de octubre. La elección tiene además una relevancia especial para la izquierda latinoamericana, con Lula como uno de los pocos líderes progresistas que permanecen al frente de un país de la región.
Para el bolsonarismo, el resultado también puede ser determinante. Jair Bolsonaro permanece bajo arresto domiciliario por motivos de salud después de haber sido condenado a más de 27 años de prisión por su papel en el intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022. Una eventual victoria de su hijo podría abrir la puerta a iniciativas para favorecer su libertad, como una ley de amnistía o un indulto.
Dos modelos enfrentados
Lula defiende un modelo basado en una mayor presencia del Estado, una fiscalidad más progresiva, el incremento del salario mínimo y el refuerzo de programas sociales como Bolsa Familia o Minha Casa. En política exterior, apuesta por el multilateralismo.
Flávio Bolsonaro representa, por su parte, la continuidad del proyecto político de su padre, con propuestas vinculadas a los recortes, la desregulación, la reducción de impuestos, la explotación de recursos naturales, el endurecimiento de las penas y la defensa de valores tradicionales con una importante influencia de los movimientos evangélicos.
Sin embargo, el resultado presidencil no será suficiente para determinar la capacidad de gobierno. El Congreso volverá a estar condicionado por el llamado 'centrão', un bloque informal de partidos que se inclinan hacia la derecha y que durante décadas ha desempeñado un papel decisivo en la política brasileña.
Estas formaciones no han respaldado públicamente a ninguno de los dos favoritos en la primera vuelta, una estrategia que les permite mantener margen de negociación con ambos candidatos y reclamar influencia, especialmente en el reparto de presupuestos y recursos.
Lula parte como favorito
Las encuestas sitúan a Lula como el favorito en la primera vuelta, con un 42% de los apoyos, cuatro puntos por encima de Flávio Bolsonaro. La previsión es, sin embargo, que el escenario se estreche en la segunda vuelta.
El mapa electoral brasileño también refleja las profundas diferencias socioeconómicas del país. El noreste constituye uno de los principales bastiones del Partido de los Trabajadores, mientras que el sur, el centro-oeste y grandes ciudades del sureste, como São Paulo y Río de Janeiro, presentan una mayor inclinación hacia el voto conservador.