JMJ CRACOVIA 2016

Aparatosa caída del Papa Francisco en el santuario de Czestochowa

El Papa Francisco ha sufrido una caída mientras celebraba misa en el santuario mariano de Czestochowa (Polonia). El pontífice ha ensalzado el papel de las madres y las abuelas en la transmisión de la fe en las familias.

El Papa Francisco ha ensalzado el papel de las madres y las abuelas en la transmisión de la fe en las familias durante su visita este jueves al santuario mariano de Czestochowa (Polonia). El Pontífice, que se encuentra en este país con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), ha sufrido una caída durante la misa debido a un tropiezo que ha generado un pequeño revuelo. Tras ayudarle a levantarse, el Papa ha continuado la celebración con normalidad.

"Vuestra historia, impregnada de Evangelio, cruz y fidelidad a la Iglesia, ha visto el contagio positivo de una fe genuina, trasmitida de familia en familia, de padre a hijo, y sobre todo de las madres y de las abuelas, a quienes hay mucho que agradecer", ha subrayado. Asimismo, el Pontífice ha animado a rechazar la "tentación" de ser atraídos por el poder y la grandeza, al igual que él llegó al mundo no con una venida triunfal sino nacido de una mujer.

"Sorprende sobre todo cómo se realiza la venida de Dios en la historia: nacido de mujer. Ningún ingreso triunfal, ninguna manifestación grandiosa del Omnipotente. Así, contrariamente a lo que cabría esperar y quizás desearíamos, el Reino de Dios, ahora como entonces, no viene con ostentación sino en la pequeñez, en la humildad", ha precisado Francisco durante esta misa con la que la Iglesia ha celebrado los 1.050 años del bautismo de Polonia.

El Pontífice ha subrayado que "Dios no mantiene las distancias, sino que es cercano y concreto, sin ocuparse de cuestiones de poder". En este sentido, ha insistido en que "el Señor no quiere quedarse en un trono en el cielo o en los libros de historia, sino que quiere sumirse en los avatares de cada día". Por ello, ha animado a los fieles a escuchar y hacerse cercanos, a compartir las alegrías y las fatigas de la gente, "de manera que se transmita el Evangelio de la manera más coherente y que produce mayor fruto: por irradiación positiva, a través de la transparencia de vida".

Al referirse a la historia de Polonia, el Papa Francisco ha ensalzado a "tantos hijos e hijas de este pueblo: los mártires"; a las personas sencillas que han dado testimonio en medio de grandes pruebas y a "los anunciadores mansos y fuertes de la misericordia", como san Juan Pablo II y santa Faustina.

Reza ante la Virgen Negra

Antes del inicio de la ceremonia, el Papa Francisco ha rezado durante unos instantes en la capilla de la Virgen Negra. Posteriormente, se ha dirigido al altar, situado en la muralla exterior del santuario, momento en el que ha sufrido el tropiezo y ha caído. A la ceremonia han asistido cientos de miles de personas, entre ellas, las máximas autoridades civiles, como el presidente de Polonia, Andrzej Duda, la primera ministra, Beata Szydlo, y el presidente del Senado, Stanislaw Karczewski.

Al concluir el acto, el presidente de la Conferencia Episcopal Polaca, el arzobispo Polak, ha regalado al Santo Padre un crucifijo realizado en madera de mil años de antigüedad. Además, ha recordado que durante la celebración del milenio del bautismo de Polonia, las autoridades comunistas no permitieron la visita del Papa Pablo VI, por lo que los católicos dejaron en su lugar una silla vacía, un ramo de rosas blancas y amarillas y un cuadro del Papa.

Antes de partir hacia Czestochowa, Francisco ha querido efectuar una visita no oficial al cardenal Franciszek Macharski, sucesor de Karol Wojtyla (Juan Pablo II) como arzobispo de Cracovia, desde 1979 a 2005. El cardenal, de 89 años, está hospitalizado desde el pasado 12 de junio y este miércoles el Papa insistió en su deseo de encontrar un momento en su apretada agenda para visitarlo.

En su trayecto hacia Jasna Gora, también ha visitado a las religiosas de la Congregación de las Hermanas de la Presentación de la Bienaventurada Virgen María. Esta tarde, regresará a Cracovia, donde recibirá simbólicamente las llaves de la ciudad y, acompañado por varias personas con discapacidad, se dirigirá en un tranvía hacia el parque Blonia, donde asistirá al acto oficial de bienvenida y pronunciará su primer discurso oficial a los jóvenes.

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