EEUU-VENEZUELA
La captura de Nicolás Maduro no implica necesariamente la caída del régimen venezolano. Según el almirante de flota retirado Juan Rodríguez Garat, el mensaje que lanza el poder en Caracas es que el sistema puede resistir incluso sin su líder.
La reacción del régimen venezolano tras la captura de Nicolás Maduro apunta, según el almirante de flota retirado Juan Rodríguez Garat, a un objetivo claro: transmitir que el poder puede sobrevivir incluso sin su figura principal. En su análisis, el mensaje lanzado por dirigentes como Diosdado Cabello busca reforzar la idea de continuidad.
"Es un mensaje de que el régimen va a resistir incluso sin su líder", afirma Garat, que recuerda que este tipo de escenarios ya se han visto recientemente en otros conflictos. "Hay que recordar que recientemente hemos visto cómo Israel o Estados Unidos descabezaban los liderazgos de Hezbolá, de Hamás o de los hutíes, y el régimen continuaba en vigor".
Desde su punto de vista, el régimen venezolano intenta reproducir ese mismo esquema, apoyándose en sus estructuras internas de poder. "Lo que trata de conseguir seguramente el propio régimen desde sus resortes de poder interno es mantener al Ejército detrás", explica.
Para el almirante retirado, el desenlace político no depende del respaldo popular, sino de la cohesión militar. "El pueblo en estos casos no cuenta, como no cuenta en Moscú; cuenta el Ejército", subraya. Y añade una advertencia clave: "Si el Ejército se mantiene unido, que es difícil, detrás del régimen, probablemente esto no será más que una anécdota".
En ese escenario, Garat considera que la caída personal de Maduro no implicaría necesariamente un cambio de sistema. "Maduro acabará en una cárcel estadounidense, pero el régimen se mantendrá", sostiene.
La gran incógnita, según el almirante, es la posición real de las Fuerzas Armadas venezolanas. "¿Qué va a hacer el Ejército venezolano en este momento? Nadie lo sabe", reconoce.
Garat apunta a una posible fractura interna entre distintos niveles de mando. "La oposición venezolana asegura que los mandos intermedios están con ellos", afirma, y añade que esos oficiales "han votado seguramente en las elecciones, igual que el resto del pueblo venezolano, contra el régimen de Maduro".
Sin embargo, sitúa el núcleo de poder en la cúpula militar. "Los altos cargos elegidos por el propio Maduro" serían, a su juicio, el principal sostén del régimen, aunque admite fisuras. "Seguro que hay algún garbanzo negro, porque si no, no hubieran podido capturar a Maduro con esta insultante facilidad", señala.
El papel de Estados Unidos y el margen del régimen
Garat concluye que el futuro inmediato dependerá de dos factores: la firmeza de los altos mandos militares y el grado de presión que esté dispuesto a ejercer Estados Unidos. "Si la mayoría de los altos cargos se mantienen firmes y si es verdad que Estados Unidos no está dispuesto a forzar más la situación", advierte, "entonces es posible que el régimen tenga un margen para continuar".
Un margen que, según el almirante, permitiría al sistema sobrevivir incluso tras la caída de su líder, reforzando la idea de que la operación militar no ha alterado, al menos por ahora, el equilibrio interno del poder en Venezuela.
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.