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El almirante Garat, sobre la posibilidad de un ataque ruso con drones contra España: "No es el objetivo idóneo"

Los servicios de Inteligencia estadounidenses han alertado sobre posibles ataques con drones en Francia, España e Italia.

Rusia podría estar preparando nuevos ataques con drones en nuestro continente, pero esta vez será contra países mediterráneos. Francia, Italia y España serían el objetivo ruso.

Tal y como detallan en El Mundo, los servicios de Inteligencia de Estados Unidos habrían recabado información sobre los planes de escalada del Kremlin y la han compartido con varios gobiernos europeos.

De los tres países el que ha tomado medidas más rápidas sobre este asunto ha sido Francia. Hace tiempo, Emmanuel Macron ya alertaba sobre la intensificación de las amenazas híbridas rusas y pidió que se reforzase la protección de las infraestructuras críticas y los emplazamientos sensibles.

El almirante retirado Juan Rodríguez Garat, sostiene que "Rusia ha hecho esto como parte de su guerra híbrida". Asegura que "ahora utiliza estos drones para cerrar aeropuertos y pueden salir de los buques de la flota fantasma rusa, pudiendo alcanzar cualquier país".

"España no es el objetivo idóneo"

Pese a las advertencias de la CIA, Garat sostiene que "España no es el objetivo idóneo porque los aeropuertos españoles están lejos de las grandes rutas marítimas por las que circulan estos buques fantasma". Por tanto, "no hay ese debate público que podría existir en Francia o Alemania".

Asimismo, detalla que "en Francia, Rusia tendría mucho que ganar si Le Pen gana las elecciones". No sucede lo mismo en España: "Si las gana el PP, no va a mejorar la relación con Rusia".

La complejidad llega a la hora de derribar uno de esos supuestos drones rusos. Según publica El Mundo, la cadena de mando en España impide tomar una decisión rápida a la hora de derribar un dron que pueda afectar a una estructura crítica.

El almirante Garat asegura que "para derribar a un dron que no está haciendo nada más que volar sobre un aeropuerto, es una decisión difícil de tomar porque puede causar daños tanto el dron que cae como las armas que se usan para derribarlo". En el caso de no derribarse, "puede estar tres o cuatro horas impidiendo el tráfico aéreo", explica Garat.

Asimismo, detalla que "en esta decisión, Rusia solo tiene que ganar porque lo único que tiene que perder es un dron que cuesta 10.000 euros". Asimismo, Garat sostiene que "la respuesta no está en derribar los drones sino que está en hacerle ver a Putin que mandar drones sobre Europa es contraproducente".