DELITOS DE SEDICIÓN Y REBELDÍA
En las próximas horas el TC declarará inconstitucional la resolución soberanista aprobada por el Parlament el pasado lunes. A partir de entonces el texto promovido por Junts Pel Sí y la CUP quedaría suspendido y Cataluña podría incurrir en al menos dos delitos.
La Fiscalía se centra en los delitos contra la Corona y contra las instituciones del Estado: La sedición y la rebeldía.
Se incurre en sedición cuando mediante alzamiento público o tumultuario se impide por la fuerza la aplicación de las leyes o las funciones asignadas a una autoridad. La pena por este delito varía de 10 a 15 años de cárcel.
El delito de rebelión se trata del alzamiento público y violento para declarar la independencia de una parte del territorio nacional. Las penas van de 25 a 30 años de prisión.
Estos delitos no siempre son competencia de la Audiencia Nacional, de hecho, el precedente más cercano es la sedición de los controladores aéreos en 2010 y fue competencia de los juzgados territoriales. Además ambas actuaciones pueden ser conexos con otrso delitos. La fiscalía afirma que la sedición y la rebelión pueden ser reguladores de delitos tales como la prevaricación, la desobediencia, usurpación de atribuciones y el uso de fondos públicos para la obtención de fines ilegítimos.
El fiscal señala que en el momento en el que el tribunal Constitucional dejara sin efecto la resolución parlamentaria esta dejaría de ser legal. La toma de decisiones haciendo caso omiso al Alto tribunal puede ser constitutiva de los delitos de sedición y rebelión.
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El ministro marroquí ha insistido en que ellos sí quieren que vuelvan los inmigrantes que entraron en España, tanto los mayores de edad como los menores. Pero que España no lo permite.
El debate se ha visto condicionado por el 'caso de MariCarmen', cuyo desahucio ha provocado una fuerte reacción política y social. El Gobierno sostiene que hay que evitar situaciones similares, mientras que el PP asegura que el futuro decreto no habría impedido su desahucio, y acusa al Ejecutivo de utilizar el caso políticamente.