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Crisis migratoria Ceuta

El delegado del Gobierno en Ceuta dimite denunciando una campaña de desprestigio e insultos contra él

Miguel Ángel Pérez Triano, el delegado del Gobierno en Ceuta, ha comunicado su deseo de no continuar en el cargo.

El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha presentado este lunes su renuncia formal al cargo, una decisión que asegura haber trasladado al ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, días atrás y que atribuye al "enorme coste personal y laboral" sufrido durante los dos meses transcurridos desde la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma.

"Hace días que comuniqué al ministro mi deseo de no continuar y hoy he presentado mi renuncia formal al cargo de delegado", ha anunciado Pérez Triano en una rueda de prensa, en la que ha descrito las últimas semanas como jornadas de "inmenso trabajo en un entorno muy hostil".

El Gobierno ya trabaja en el relevo del máximo representante del Ejecutivo central en Ceuta después de que este comunicara su voluntad de abandonar el puesto.

Pérez Triano ha explicado que ha decidido "dar un paso al lado" tras soportar, según ha denunciado, una fuerte presión, insultos y "una campaña de desprestigio llena de bulos y mentiras".

"Es curioso cómo se confunde y se manipula sin pudor cuando, como delegado, no tengo competencias para la mayoría de las cosas de las que se me acusa. Mentir es gratis en estos tiempos y las redes sociales difunden sin límite", ha lamentado.

Defiende la actuación de la Delegación

El hasta ahora delegado ha dedicado buena parte de su intervención a defender la actuación de la institución durante la crisis migratoria y a delimitar las competencias que corresponden a la Delegación del Gobierno

Pérez Triano ha subrayado que una Delegación "no tiene competencias en la seguridad de la frontera, ni el mando operativo ni en Defensa" y ha recalcado que tampoco puede "decidir abrir o cerrar puertas" ni impartir órdenes al Ejército o a la Policía Local.

"Somos la representación del Gobierno de España, pero nuestras competencias son las que son", ha afirmado.

El delegado ha sostenido además que durante las semanas previas a la entrada masiva de los días 30 y 31 de julio la institución emitió informes y comunicaciones sobre la evolución de la presión migratoria y que, desde una sentencia del Tribunal Supremo, había advertido de un posible "efecto llamada" y propuesto cambios en la legislación de extranjería.

"Veíamos la situación agravarse y se comunicó todos los días", ha asegurado, aunque ha insistido en que, a su juicio, "nada permitió atisbar lo que posteriormente sucedería".

Respecto a la jornada del 30 de julio, ha asegurado que fue la propia Delegación, junto con la Guardia Civil, la que dio "la voz de alarma" y solicitó al Ministerio del Interior el envío de refuerzos.

"No hemos hecho otra cosa que trabajar para recuperar la normalidad cumpliendo con la legalidad y el derecho internacional", ha defendido.

En su despedida, Pérez Triano ha reclamado que la situación de Ceuta deje de utilizarse, en sus palabras, como un elemento de confrontación política.

"Ceuta merece ser una cuestión de Estado y no un escenario para cálculos electorales", ha afirmado.

El delegado ha reivindicado también el incremento de medios destinados a la Guardia Civil, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, así como la puesta en marcha de infraestructuras para realizar los procesos de identificación y clasificación de los migrantes llegados a la ciudad.